Socías: evocaciones sobre seis cuerdas

11 12 2017

Temporada de abono OFM 17/18

ABONO Nº 5 J. L. Turina, M. Castelnuovo-Tedesco y V. Kalinnikov

Orquesta Filarmónica de Málaga

Programa: Fantasía sobre una fantasía de Alonso de Mudarra, de J. L. Turina; Concierto para guitarra en Re mayor, op. 99, de M. Castelnuovo-Tedesco y Sinfonía nº1 en Sol menor, de V. Kalinnikov.

Solista: Marco Socías, guitarra

Dirección: Alejandro de Palma

La indisposición de Hernández-Silva hizo que subiera al podio de la OFM el ganador del Tercer Concurso Internacional de Dirección ciudad de Córdoba, el malagueño, Alejandro de Palma. Para de Palma era la segunda ocasión que dirigía la orquesta, en la temporada pasada se atrevería con La Quinta Sinfonía de Tchaikovsky dentro del ciclo La Filarmónica Frente al Mar. Decisión que con matices poco contribuyó a templar su fría acogida, a pesar de su atractivo.

Escrita a finales de los ochenta, la Fantasía sobre una Fantasía de Alonso de Mudarra comparte el interés por el repertorio antiguo español tratados desde la escritura de Cristóbal Halffter o para la ocasión J. Luis Turina por encargo de la Sinfónica de Tenerife. La Filarmónica como referente de la interpretación contemporánea española la ha llevado incluso al estudio y que anima a un espacio mayor dentro de la programación de la temporada.

Marco Socías que bien pudo tirar de repertorio más seguro, proponía al auditorio del Cervantes una página del año treinta y nueve que en sus evocaciones abstrae a Castelnuovo-Tedesco del horror de la guerra y el inminente exilio. Socías se sitúa en el punto de madurez que permite a la guitarra de un gran maestro proponer repertorios que no sólo ahondan en técnica, sino que aportan nuevas perspectivas. Su lectura del Concierto en Re de Castelnuovo-Tedesco evolucionaría desde los recuerdos del primer tiempo a la alegría esperanzada del tiempo conclusivo entre los que se situaba el cristalino andantino cargado de nostalgia y evocaciones.

Kalinnikov, coetáneo del Grupo de los Cinco y Tchaikovsky cerraba el programa de la OFM con su Sinfonía en Sol menor de escritura cíclica bien medida y dosificada por la batuta de Alejandro de Palma muy inspirado en el andante que contrastaba con el brillo de los metales triunfantes del finale conclusivo.

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Alejandro Fernández 04|12|2017

 

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GRANADA: DSCH5

24 11 2017

Integral de los Cuartetos de cuerda de D. Shostakovich

Cuarteto Granada

Mario Navas, violín; Emilia Ferriz, violín; Manuel Moreno, viola y Jeremías Sanz, violonchelo

Programa: Cuarteto nº 14, op. 142 en Fa Sostenido Mayor; Cuarteto nº 10, op. 118 en La Bemol Mayor y Cuarteto nº 12, op. 133 en Re Bemol Mayor de D. Shostakovich

Sala María Cristina 18/11 20h.

Lo que parecía un imposible, algo que escapaba de la imaginación, embocaba este fin de semana su recta final. El Cuarteto Granada -esta ilusionante formación malagueña- ha ido construyendo durante dos años su propuesta de la integral de los cuartetos de cuerda de D. Shostakovich. Más allá de la proeza aflora el innegable valor artístico del proyecto, y es que  estos cuatro músicos han conseguido acercar a un auditorio fiel ese monumento musical del siglo veinte  a lo largo de las citas puntuales en la Sala María Cristina. El próximo febrero culminará el ciclo con dos de estos cuartetos que junto a los tres interpretados este sábado cierran el repaso a la integral.

Escrito en 1973 el Cuarteto número catorce sigue la estela de los dedicados al Cuarteto Beethoven, en este caso dedicado a su chelista, de ahí el especial protagonismo que el compositor ruso dedica a este instrumento. De estructura clásica en tres movimientos sigue retratando la personalidad de un músico que sabiendo que está enfermo sigue volcando sus inquietudes e ideas ante un mundo que considera en descomposición. El allegretto inicial cede a la viola la introducción de motivos que con un sentido circular reaparecen en la sección final de este pasaje. En el corazón del cuarteto sugiere Shostakovich un bellísimo adagio de aparente quietud como si tratase de evocar momentos ya vividos y donde el violín primero asume el protagonismo hasta que entra en diálogo con el cello. Cuatro notas punteadas del violín de Mario Navas enlazan con el tercer movimiento que sigue la constante de exposición de temas confiadas al violonchelo.

Diez años antes del cuarteto catorce D. Shostakovich escribe el número diez de la colección que el Cuarteto Granada situó en en el centro del programa pasado. En el corazón de la página el músico sitúa una passacaglia como adagio sobre un motivo confiado de manera obsesiva al cello. En los movimientos anteriores el andante inicial posee en su brevedad marcado carácter introductorio al tiempo obstinado contrastante del Allegretto furioso, magistralmente resuelto y que junto al adagio elevarían la factura de todo el programa.

Volcado hacia la atonalidad, el cuarteto número doce sirvió de cierre de este penúltimo encuentro del ciclo DSCH. Se trata de una obra que retrata a la perfección las cualidades técnicas e interpretativas del Cuarteto Granada. Sonido amplio, cargado de color y técnicamente impecable. Sus dos tiempos pondrían a prueba la capacidad de diálogo entre las cuerdas hostigadas por constantes retos dinámicos, modulaciones sobre una construcción de vocación sinfónica.

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Alejandro Fernández 2011|2017





Señas de identidad

23 10 2017

Temporada de abono OFM 17/18

Orquesta Filarmónica de Málaga

Concierto de abono nº 3 C. Franck, M. Ravel, J. Turina y M. De Falla

Solista: Jean Efflam Bavouzet, piano

Dirección: Manuel Hernández Silva

Programa: Variaciones sinfónicas, FWV. 46, de C. Franck; Concierto para piano y orquesta en Sol mayor, M. 83, de M. Ravel; Danzas Fantásticas, op. 22, de J. Turina y El sombrero de tres picos, de M. Falla

Teatro Cervantes 20/10 20:00h.

El díptico identitario iniciado a comienzos de mes por la batuta de Alejandro Posadas se cerraba, este pasado abono, con la batuta del titular de la Filarmónica de Málaga y el piano del francés Jean Efflam Bavouzet. En los atriles páginas de Franck, Ravel, Turina y Falla que lejos de ahondar en tipismos o vanidades quedaba presentado a modo de interpelaciones entre dos escuelas musicales independientes pero también relacionadas, especialmente en el período posnacionalista y las nuevas corrientes musicales del siglo veinte y que fulminarían fronteras en beneficio de lenguajes más personales y de paso de vocación común. De este modo, Hernández Silva expondría los vasos comunicantes entre los cuatro autores protagonistas del concierto con sus singularidades e influencias mutuas.

Aunque pueda parecer que las Variaciones Sinfónicas de Franck poco tenían que aportar al hilo que mantenemos, es precisamente en la densidad orquestal, la propia construcción cíclica o el sentido de progresión que tanto influirían en la escuela francesa y española posterior al músico. Jean Efflam Bavouzet sería el gran protagonista de la noche. Desde su piano atacaría dos páginas importantes del repertorio como fueron las Variaciones de Franck y el Concierto en Sol Mayor de Ravel.

Bavouzet expuso a Franck con mucha más densidad y riqueza tímbrica de lo habitual, junto a una OFM tratada en un mismo plano de importancia. Bavouzet volcaría la obra hacia un punto de diálogo con el conjunto orquestal sacrificando virtuosismo por una idea de encuentro y donde los elementos temáticos se suceden con mayor fluidez y sentido dinámico, a esto contribuiría decisivamente el titular de la OFM. Así al llegar al pasaje final de las Variaciones quedaba la idea de conjunto, de sentido general que hacen de esta partitura pieza clave para entender el resto del concierto.

Inmediatamente después de Franck dimos un salto de medio siglo y arribar a las orillas del Concierto en Sol mayor de Ravel. Sin esta página raveliana probablemente el siglo veinte quedaría cojo. En sus tres movimientos no sólo se encierran las pinceladas de una nueva forma de escritura, sino también el reconocimiento y adscripción a una identidad forjada en el tiempo que más allá de las exclusiones reivindica un legado común. Si a esta idea sumamos la decisiva interpretación de Bavouzet, Hernández Silva y Filarmónica descubrimos una versión incontestable, formalmente medida, equilibra en acentuación y referente para comprender la segunda parte del programa.

Joaquín Turina y Manuel de Falla coronaron el concierto muy acertado en la cuerdas, preciso en la percusión y sobresaliente en las maderas y vientos. Programa muy oportuno dadas las circunstancias en las que nos encontramos que ahondó sin complejos en lo que nos une.

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Alejandro Fernández 23|10|2017





TEMPORADA DE ABONO OFM 17/18 /3/

18 10 2017

TC jueves 19|10 20:00h.  viernes 20|10 20:00h.

Abono  nº3

Solista: Jean Efflam Bavouzet, piano

Director: Manuel Hernández Silva

Programa:

I

C. Franck
Variaciones sinfónicas, FWV. 46

M. Ravel
Concierto para piano y orquesta en Sol mayor, M. 83

II

J. Turina
Danzas Fantásticas, Op. 22

M. de Falla
El sombrero de tres picos. Suite I y II

Audiciones:

 

+ Info.

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El viaje de Alba

17 10 2017

Recital de piano Un Canto a la Vida

La vuelta al mundo en 80 teclas

Solista: Cristina Alba Padial

Programa: Obras de Chopin, Beethoven, Grieg, Brahms, Stravinsky, Debussy, Gershwin, Lecuona y Granados

Sala María Cristina 14/10 20:00h.

Coincidiendo con el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, Cudeca celebraba este día, y que un buen puñado de aficionados no quisieron dejar pasar, con un concierto que visibilizaba la importante labor que esta organización desarrolla en Málaga. El acto presentado por Domi del Postigo fue la excusa para el viaje sonoro ofrecido por la pianista malagueña Cristina Alba Padial. Más allá del noble fin que llenaría la Sala María Cristina, el recital de esta notable intérprete reunía todos los alicientes para descubrir el valor artístico y técnico -desde Chopin hasta Granados- repasaría la literatura pianística a caballo entre el diecinueve y veinte.

Viaje por tanto sonoro, pero también de impresiones obligando a la pianista al constante cambio de registros más centrado en lo evocador de las páginas que en el puro alarde virtuosístico que encierran cada una de las obras seleccionadas. Oportunidad única para conocer, aunque fuese de manera fragmentada, y poner en valor el talento que atesora nuestra ciudad, especialmente el de esta profesora del Martín Tenllado. Algo se mueve en nuestros conservatorios y ese algo es el deseo de traspasar la teoría musical de las aulas para hacer música conviviendo docencia e interpretación. Alba Padial es un claro ejemplo de este doble desafío, lo contrario sería muy probablemente un error. Su impresionante currículo no sólo la señala como una docente formada, sino también una solista a tener en cuenta y cuyo centro de interés apetece notable en el repertorio francés y español.

La propia definición del recital de Alba Padial exigía lo más variado del repertorio, retrospectivo y decididamente fragmentado que sin continuidad estética si destaca por el contrario, la notable capacidad técnica y la amplitud del repertorio de la pianista. El programa se abría con el Nocturno nº2 de Chopin y concluiría con el rotundo Allegro de Concierto de Enrique Granados. En el camino, citas a grandes páginas de las escuelas del viejo y nuevo continente. Viaje musical como venimos señalando que despertó el interés por un encuentro más concreto y centrado. Subrayar la sensibilidad del Intermezzo que Brahms dedicaría a Clara Schumann donde Alba Padial afloró la claridad de líneas del músico alemán.

Debussy y Granados serían los grandes protagonistas de la segunda parte junto a Gershwin y un irresistible Lecuona. Precisamente en el catálogo francés y español fue donde descubrimos a una soberbia solista, regia y convincente, punto en el que despunta su extraordinaria capacidad para poner en valor y reivindicar este capítulo del repertorio quizás por esa confluencia de corrientes que hacen de este capítulo la prueba definitiva de sensibilidad desde los inabarcables horizontes abiertos para el piano de finales del diecinueve. Recital más que sobresaliente no tanto por lo retrospectivo y más preciso en el momento de inclinar el teclado hacia la península, rotundo y plagado de aciertos.

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Alejandro Fernández 17|09|2017





CORONAS DE IDA, POSADAS DE VUELTA

17 10 2017

Temporada de Abono OFM 17/18

Orquesta Filarmónica de Málaga concierto de abono nº 2

Solista: Paula Coronas, piano

Director: Alejandro Posadas

Programa: Concierto para violín para piano y orquesta en La menor, op. 78 “Fantástico”, de Isaac Albéniz; Sensemayá, R.67 (Poema Sinfónico), de S. Revueltas y Chôros nº6 W.219, de H. Villa-lobos.

Teatro Cervantes 06/10 20:00h.

El primero de los dos programas dedicados por la OFM al repertorio latinoamericano tendrían como protagonistas las figuras de Albéniz, Revueltas y Villa-lobos. En este encuentro a caballo entre el diecinueve y la centuria pasada descubrimos tres páginas de la mano del piano de la malagueña Paula Coronas y la exquisita batuta del colombiano Alejandro Posadas. Sobre los atriles, una propuesta artística que eleva a la categoría de irrenunciables la actual corriente de defensa y puesta en valor del caudaloso catálogo que suma el otro lado del océano. Plural y personal, atrayente y ecléctico. El complemento a este último abono llegará de la mano del próximo programa que centrado en la escuela francesa y española cierran la retrospectiva planteada por Hernández-Silva.

Comprometida podemos calificar tanto la idoneidad del “Fantástico” de Albéniz, como la interpretación de Coronas y OFM. La página más allá de ser el único concierto romántico nacional resulta tan impreciso, falto de carácter e imitativo que no aporta nada a la talla que alcanzaría el músico de Camprodón dentro de corriente nacionalista española. Paula Coronas conociendo estos inconvenientes se atrevería a atacar este raro concierto. Le apreciamos buena intención y sentido musical pese a la inexpresividad que aporta la página. En la misma línea se situaba la batuta de Alejandro Posadas volcado en conseguir hilar cierto discurso desde la vaguedad de ideas escritas por Albéniz. Posadas en el podio y Coronas en el piano ofrecerían, no obstante, momentos interesantes ligados a ese deseo de concordancia y sentido de conjunto que adolece la obra. Destacar las dos cadencias del primer movimiento y el tiempo central desarrollado por la pianista malagueña que justifican el sentido orgánico al que nos referimos pero también técnico como quedó reflejado tras la interpretación.

La vuelta de Posadas nos adentraba en dos obras bien contrastadas, de naturaleza técnica atractiva y sugerente que miran hacia el interior y sin embargo sus resultados poseen una extrema complejidad sonora, tal y como quedó reflejada en la impecable dicción del maestro Posadas al frente de la Filarmónica de Málaga. Sensemayá aporta un ritmo obsesivo que transporta a un tiempo mítico y de trance fiel al propio ritmo imprimido por Nicolás Guillén en el poema que encumbró al mexicano Silvestre Revueltas. Villa-Lobos y su hipnótico Chôros nº6 cerraban este impecable programa desarrollado por los profesores de la OFM y la milimétrica batuta invitada de Alejandro Posadas.

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Alejandro Fernández 09|10|2017





LAS LUCES DE IRIBARREN

9 10 2017

Sociedad Filarmónica de Málaga

Concierto inaugural Temporada de Abono Sociedad Filarmónica de Málaga
Capilla de Música Maestro Iribarren

Director: Antonio del Pino

Solistas: Jorge E. García, contratenor y Vicente Alcaide, trompeta

Programa: obras de A. Corelli, G. B. Bassani; A. Melani; J. Clarke; G. B. Bononcini y J. F. Iribarren

Sala María Cristina  03/10 20:00h.

Entre las muchas efemérides que van a ocupar la recién iniciada temporada de conciertos, Málaga aporta una tan especial como ilusionarte, tan desconocida como sorprendente. Poco a poco la figura de Juan Francés de Iribarren abandona el calificativo de anecdótico o secundario trasnochado para descubrirnos la originalidad y vanguardia -al menos en su momento- de este compositor que escribiría el grueso de su catálogo desde su magisterio al servicio de la Catedral de Málaga. Doscientos cincuenta años después del fallecimiento del compositor de Sangüesa un nuevo trabajo discográfico, auspiciado por la OFM, verá próximamente la luz pero también varios conciertos donde el Maestro de Capilla es protagonista. El primero de ellos llegaba el pasado martes de la mano de Sociedad Filarmónica de Málaga en concierto inaugural de su nueva temporada, de la mano de la Capilla de Música Maestro Iribarren que dirige Antonio del Pino.

El más que sobresaliente programa propuesto por el maestro del Pino puede resumirse en las luces, las fuentes y las inspiraciones sobre las que Iribarren construiría el inmenso tesoro que custodia el archivo de la Catedral. Una segunda idea circuló por el concierto era la afirmación que el período barroco -musicalmente hablando- fue un estilo más internacional que impuesto y la prueba puede ser constatada en las abundantes influencias estilísticas de la obra del insigne maestro o en autores como el inglés Jeremiah Clarke presentes en el programa ofrecido a los miembros de la Sociedad Filarmónica.

A la capilla de Música Maestro Iribarren les acompañó la trompeta del profesor Vicente Alcaide y la voz del contratenor José E. García. Lejos de la intención, ambos solistas dictaron una seria lección musicológica  anunciada con la Sonata a Quattro de Corelli que abría el concierto. Alcaide debía por un lado superar las dificultades propias que plantea la trompeta barroca y por otro conseguir el espacio interpretativo sobre el que asentar su presencia en el escenario de la María Cristina. Músico sólido y muy atento al discurso establecido por Antonio del Pino con momentos de extraordinaria brillantez al compartir protagonismo con el contratenor Jorge García.

Gaditano de nacimiento, Jorge García es sin duda alguna una voz a considerar dentro del florecimiento de la técnica para el registro de contratenor. De su interesante Bassani subimos exponencialmente con la cantata Rimbomba mia tromba de Melani que cerraba la primera parte del programa. En la segunda parte descubriríamos una curiosa cantata del italiano Bononcini hasta culminar el ascenso con la Cantada Camina, corazón, busca ventura de J. F. Iribarren cerrando el concierto.

Antonio del Pino y la Capilla Iribarren poco a poco van escalando solidez y complicidad como conjunto, algo que trasciende al considerar el empaste, ataque y dinámicas desde la dirección o la propia emisión como conjunto.

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Alejandro Fernández 05|10|2017








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