Aires clásicos, aires de danza

10 05 2017

Proyecto orquestal Promúsica

Del clasicismo al siglo XX

Orquesta Promúsica

Solista: Carmen M. Elena González, cello

Director: Javier Claudio

Programa: Sinfonía en Fa para cuerdas Brown I:F12, de Karl Von Ordoñez; Concierto n2 en Re mayor Hob. VII:2 para violonchelo y orquesta, de J. Haydn y Danzas Folklóricas Rumanas SZ 56, de B. Bartok

Sala María Cristina 06/05 20:00h.

El período barroco tiene en lo popular uno de sus principales yacimientos, por tanto, no resultara extraño que multitud de formas tenga en la danza un punto común. El clasicismo y toda la evolución de la música hasta nuestros días encuentran en los temas tomados del folklore motivos originales sobre los que construir estructuras más complejas que han contribuido al desarrollo de la sinfonía, el concierto o la suite.

De origen español, el noble Karl Von Ordoñez fue contemporáneo de Haydn. Ambos contribuyen al desarrollo de la sinfonía, si bien Haydn es reconocido como el gran impulsor del género. Ordoñez nos legaría un extenso catálogo sinfónico de más de setenta sinfonía, sin mencionar cuartetos, cantatas, tríos… entre otros. Apenas una docena de sus sinfonías recurren a la estructura en cuatro movimientos y que curiosamente terminará por consolidarse durante el periodo romántico. La Sinfonía en Fa menor es un ejemplo de esta estructura donde encontramos motivos danzantes de sonoridades agradables y evocadoras como así puso de manifiesto el conjunto que dirige Javier Claudio. Pero además en los cuatro movimientos descubrimos también un fuerte sentido del ritmo, al que Claudio prestaría especial atención, además de los ambientes que recrean los cuatro tiempos contratantes de esta rara sinfonía.

Y de Ordoñez a Haydn, centro y referente de todo el Clasicismo, su trabajo influiría decisivamente tanto en la sinfonía como las páginas concertantes en las que tienen cabida el propio lucimiento del solista. El conocido Concierto para violonchelo n 2, responde a este ejemplo, hasta el punto que erróneamente se atribuyó a Anton Kraft, uno de los solistas de la orquesta de los Esterházy. Resuelta la autoría, Carmen Elena sería la solista protagonista de este gran concierto a la altura de los de Boccherini, Schumann o Dvorák entre otros. Tras el extenso allegro inicial de estructura cíclica y en el que no falta una candenza brillantemente expuesta por la solista antes de la recapitulación, le sucede un adagio íntimo y de vocación cantabile propicio a la sensibilidad artística de Carmen Elena y en el que el conjunto adquiere un papel meramente secundario. En el allegro conclusivo Javier Claudio dibujaría con su orquesta un tono festivo, casi danzante propios de un rondó rendido al genio técnico de la malagueña.

Bela Bartok concluía el viaje propuesto por la Orquesta Promúsica con las Danzas Folklóricas Rumanas poniendo de manifiesto cómo la danza ha seguido influenciando la música en la centuria pasada. Concierto en absoluto amable con el conjunto aunque para el oyente apetecía de fácil escucha, aparentemente.

logofirma

Alejandro Fernández 08|05|2017





La forma Bach

2 05 2017

II Ciclo Música Barroca

Orquesta Barroca de Málaga

Concierto nº3: “Los Conciertos de Brandenburgo”

Programa: Conciertos de Brandenburgo nºs 3, 4 y 5 BWV 1048 a 1050, de J. S. Bach

Sala María Cristina 30/04 12h.

Existe un antes y un después en los dominios de la música, que aún hoy continúan vigentes y que no son otros que Bach. Le proporcionó los elementos sus formales, a través de su propio catálogo y donde el capítulo instrumental conforman un discurso razonado que sirve además de catalizador de las distintas escuelas que habitaron el viejo continente. La pequeña corte de Köthen del Principe Leopoldo acogería a Bach antes de la última parada en Leipzig. En este  ambiente el músico alemán alumbra la colección de conciertos conocidos como Conciertos de Brandenburgo.

Tres de estos conciertos han sido los protagonistas del tercero de los cuatro programas que la Orquesta Barroca de Málaga (formada por profesores de distintos conservatorios malagueños) en la Sala María Cristina. Aún queda un cuarto encuentro para el mes de mayo con Telemann ocupando los atriles.

Como aquel Collegium Musicum, la Barroca de Málaga volvería a revivir la pasión de Bach por el arco, prueba de ello es el tercer concierto de la colección para lo que no tiene inconveniente en seguir la forma concertante italiana que moldea hasta una factura original, personalísima en los tres tiempos que lo articulan sobre un tiempo central abierto a la improvisación, en este caso el clave del maestro Fumadó, pilar de todo el programa. Antes el conocido allegro de apertura sentaría las intenciones de los atriles que han buscado un sonido más íntimo, cercano a los orígenes bachianos plasmando el color y la libertad de escritura empleado por Bach.

Si en el quinto de los Conciertos de Brandenburgo da protagonismo al doble papel del clave, flauta y un violín como solistas, para el cuarto tan sólo otorga la atención al violín y dos flautas de pico, que de alguna forma dan cabida al tiempo danzante y bucólico que atraviesa la página.

Interpretación sería, plena de intención, volcada en el tono historicista que marca tiempos excesivamente ágiles, algo desamparados en los motivos centrales que demandan algo más que técnica pero que dejan ver las grandes posibilidades que con tesón puede alcanzar la formación que deben prestar cuidado en las dinámicas y empaste para conseguir una emisión más firme y menos velada.

logofirma

Alejandro Fernández 30|04|2017





La perspectiva Sanzo

7 03 2017

Recital Ángel Sanzo. Piano

Sala María Cristina

04|03 20:00h.

Programa: Fantasía en Do menor KV. 475, de W. A. Mozart; Sonata op.2 n.3 en Do menor, de L. V. Beethoven; Sonetos de Petrarca n. 47 y 123 y Valle de Obermann, de F. Liszt y La valse (poema coreográfico), de M. Ravel

Acudir a la Sala María Cristina es siempre una experiencia no sólo por la seriedad del pùblico que la ocupa, sino también por ese sonido tan especial que convierte a este escenario, de obligado peregrinaje cuando la ocasión así lo merece. Ángel Sanzo volvía a Málaga, y para la ocasión contó con la mítica sala. Profesor del Superior de Badajoz, pedagogo incombustible e intérprete por vocación, Sanzo nos proponía un viaje anclado en la tradición desde la perspectiva que va desde el clasicismo mozartiano hasta la mirada clásica de Ravel, pasando por la escuela alemana de Beethoven o el virtuosismo de Liszt y, por supuesto, libre entre sus manos.

Dos horas colmadas de sensibilidad con un programa pleno de hallazgos y técnicamente impecable. El pianista malagueño desnudo de convencionalismos se entregaría a una interpretación donde la sutileza fue su timón y la técnica el lienzo para dibujar la tradición que llega hasta nuestros días.

Mozart y Beethoven ocuparon la primera parte del recital y aunque las indicaciones del clasicismo los dirigen, dibujan un nuevo horizonte estilístico que reinará sobre el piano: el romanticismo. La Fantasía KV. 475 presentan a un Mozart poliédrico capaz de enlazar, en apenas diez minutos, todo lo que bulle en su interior sobre rígidas convenciones clásicas. Fue esta idea la que manejaría Sanzo en su interpretación destacando el inquietante tema de apertura y cierre; subrayar el conmovedor andantino que sitúa el músico en el corazón de la fantasía.

Haydn fue el dedicatorio del op. 2 de las Sonatas para piano de Beethoven y en ellas más que una influencia condicionada hacia Beethoven, descubrimos una arquitectura que traspasa esos límites y amplían los márgenes de un músico que busca su propio lenguaje. Desde esta idea, el pianista malagueño nos ofrecía un Beethoven que haría del piano uno de los pilares de su producción más como maduración que experimentación. Tras el enérgico Allegro inicial le sucederían un adagio de ensueño hasta un scherzo saltarín, prólogo al contundente allegro conclusivo brillantemente defendido por Sanzo.

Las transcripciones de Liszt posiblemente han eclipsado su abundante catálogo original para piano. Páginas de pequeño formato que avanzan desde el innegable virtuosismo, hacia la evocación de momentos vividos que constituyen sus cuadernos de Años de Peregrinaje. Obras que servirían de puente con el apoteósico Ravel propuesto por Sanzo y que cerraban este personalísimo viaje. Recital en pocas palabras redondo, cargado de intención y siempre revestido de esa acertada intuición con la que el maestro Sanzo conquista a su público.

logofirma

Alejandro Fernández 07|03|2017

 





GRANADA: DSCHIII

30 01 2017
Integral de los cuartetos de cámara de D. Shostakovich

Sala Maria Cristina 21/01 20:00h.

Cuarteto Granada
Mario Navas, violín
Emilia Ferriz, violín
Manuel Moreno, viola
Jeremías Sanz, violoncello

Programa:Cuarteto nº4 en Re mayor op. 83 y Cuarteto nº5 en Si Bemol mayor op. 92, de D. Shostakovich.
img_1942

La Sala María Cristina volvía, este pasado sábado, a ser el escenario elegido por la formación camerística malagueña Cuarteto Granada para materializar su proyecto de interpretar la monumental integral de los cuartetos de cuerdas de Shostakovich. El frío no impidió una entrada notable de público, melómanos conscientes de la importancia y valor de la hazaña. Se trata de una aventura que tiene un fuerte componente personal, ambicioso, coherente con los grandes retos y metas a las que el conjunto nos viene acostumbrando. Como a su altísimo nivel técnico e interpretativo. El programa lo exigía, las expectativas eran altas, y cuando hay un trabajo serio, formal y madurado esta circunstancia aflora.

Los cuartetos de Shostakovich comenzaron a crecer a partir de la treintena del compositor y se dilataron hasta casi su muerte, por lo que abre un arco temporal tan amplio que más allá de sus virtudes técnicas condensa un discurso musical de su autor. Una especie de memoria en la que no es difícil hallar elementos ambientales, en ocasiones decisivos, y autobiográficos. Estos elementos están presentes en los cuartetos cuatro y cinco cercanos temporalmente aunque distanciados en sus ideas y planteamientos. Mientras que el primero sigue formas de Haydn y Beethoven, en el segundo aparece el armazón sinfónico. Sobre todas estas ideas se hilaría el programa presentado por Navas, Ferriz, Moreno y Sanz: el Cuarteto Granada.

Redactado en 1949, acabada la guerra, el Cuarteto número 4 no sólo refleja el duro momento que atraviesa el músico dentro del régimen, sino también posee destellos judios bajo formas populares, modeladas bajo una estructura clásica que mira hacia el interior del compositor. En este sentido, Granada centraría su discurso sobre dinámicas serenas, entrelazadas y cuidando sin reparos el tono cantabile que posee la página. Expresión sin exageraciones marcaría toda la interpretación destacando el susurro del Andantino frente a los contrastes en ocasiones acerados de los dos Allegrettos conclusivos de carácter contrastante y obstinado.

El Cuarteto Beethoven, dedicatorio del quinto trabajo para cuerdas de Shostakovich, estrenó conjuntamente ésta y la cuarta pieza. Se inaugura una nueva faceta en el trabajo camerístico del compositor al dotar al op.92 de una dimensión sinfónica que avanza la Décima Sinfonía. A todo esto debemos añadir el tono inseparable entre movimientos que acentúa la expresión y el discurso dialogante que mantienen las cuerdas de principio a fin, junto a esas notas agònicas, diluidas en el silencio, del primer violín en el tiempo final. Cuarteto Granada marcó los elementos dinámicos y rítmicos del cuarteto, sobre el leitmotiv que lo atraviesa y el sentido circular en la vuelta a la tonalidad inicial en el cierre. Concierto el de la Sala María Cristina, en suma, que supo a poco y dejaba el deseo de una próxima entrega.

Alejandro Fernández 24|01|2017

Alejandro Fernández 24|01|2017





CUARTETO GRANADA. CICLO DSCH

18 01 2017

Integral de los Cuartetos de cuerda de Dmitry Schostakovich. Concierto nº 3

Sala María Cristina 21|01  20:00h.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cuarteto Granada

Mario Navas, violín

Emilia Ferriz, violín

Manuel Moreno, viola

Jeremias Sanz, violonchelo

#DSCH  En el transcurso de los próximos cursos académicos completaremos la integral de los 15 Cuartetos de cuerda del genial compositor ruso, Dmitry Schostakovich. Todos ellos tendrán como escenario la “Sala Unicaja de Conciertos Maria Cristina”, en Málaga.

Programa

CUARTETO N. 4,  EN RE MAYOR OP. 83

D. Shostakovich.

Allegretto

Andantino

Allegretto

Allegretto

 

CUARTETO N. 5, EN SI BEMOL MAYOR OP. 92

D. Shostakovich.

Allegro non troppo

Andante

Moderato, Allegretto, Andante

Entradas 10€,





DESAFIO DSCH II

14 06 2016

Cuarteto Granada

Solistas: Mario Navas, violín I, Emilia Ferriz, violín II, Manuel Moreno, viola y Jeremías Sanz, violonchelo.

Programa: cuarteto nº 11, en fa menor, op. 122, cuarteto nº 6,, en sol mayor, op. 101 y cuarteto nº 1, en do mayor, op. 49 de D. Shostakóvich

 Sala María Cristina, sábado 11 de junio de 2016

Días pasados leíamos en la prensa local que Shostakóvich estaba de moda. Afirmación que más allá del atractivo del titular nos conecta, finalmente, con un movimiento internacional de reivindicación del compositor soviético. Descubrimiento algo impuntual que coloca al músico entre las referencias imprescindibles del repertorio del siglo anterior y cuya obra de cámara debe estar en nuestra discoteca personal al lado de la beethoveniana, mozartiana o incluso Bartók nombre también maltratado por los estereotipos. Lo cierto es que el Cuarteto Granada –Navas, Ferriz, Moreno y Sanz- con la sencillez de quien no espera y la honestidad del trabajo de cuatro intérpretes que asumen un desafío que muy pocos han podido llevar a buen puerto hacen posible este proyecto. Nuevamente la Sala de Conciertos María Cristina rozó el lleno, a pesar de las calores y otras hierbas que suelen desmovilizar al auditorio. Málaga ha creado un conjunto que sin el márquetin y apoyo de otros, mercería un poco más de atención institucional y para ello nada mejor que gestores con mínimas inquietudes intelectuales.

Tres décadas separan el cuarteto nº 11 del primero de la integral y en el núcleo se sitúa el sexto. Todos ellos comparten un nexo común centrado en la propia inquietud creadora de Shostakóvich, las constantes referencias a la tradición clásica, lo personal, lo político y la necesidad de huir del asfixiante contexto social que condiciona toda su obra. El músico encontró en la música de cámara un punto de fuga de la losa r del régimen para construir su propio alegato sobre la libertad creadora. Compromiso inamovible a pesar del terror vivido durante años, tan sólo aliviado con la muerte de Stalin.

En el año sesenta y seis Shostakóvich inicia con el op. 122 sus cuatro últimos cuartetos que tendrán como dedicatoria los componentes del Cuarteto Beethoven, encargados de estrenar estas páginas. La desaparición del segundo violín de la formación condiciona la obra dotándola de un cariz elegíaco y nostálgico, en el que contrasta su gélida austeridad con la originalidad d su estructura en siete tiempos interpretados sin solución de continuidad. Granada nos situó ante la idea misma de la muerte según el músico. Impuso una serena tensión mantenida hasta los últimos compases del finale sobre la idea de ausencia y espacio irreal. Las constantes llamadas del primer violín o el sentimiento de abandono de la viola y el cello terminan focalizando la atención en el violín de Emilia Ferriz.

Shostakóvich toma con reservas las ideas aperturistas esbozadas por Kruschov. La aparente ligereza del cuarteto nº 6, incluso en su estructura en cuatro movimientos denotan nuevamente las reticencias del compositor ante el contexto político. No obstante, frente al aparente conformismo, el Cuarteto Granada destacaría esa independencia creadora del músico subrayando expresamente la soberbia factura de los cuatro movimientos que lo forman. Esa mirada atrás no le resta originalidad a la página y aunque pueda insinuar cierto conformismo, los reiterados acordes del acrónimo del compositor nos apuntan todo lo contrario.

El primero de la integral, el op. 49 cerraba la propuesta del segundo de los programas del ciclo que iniciara el cuarteto malagueño en el mes de enero pasado. En esta obra inaugural Shostakovich ha interiorizado el estudio de Beethoven y Haydn entre otros, lo que le permite coquetear con otros compositores como Dvořák o el propio Mahler y de la tradición rusa encarnada en Mussorgsky. Interpretación impecable caracterizada por la agilidad frente a la serenidad de los dos moderato iniciales. Partitura de contrastes como así lo anotó el Cuarteto Granada que, una vez más, hizo real lo que apetecía imposible. Pronto llegará El desafío III.

Alejandro Fernández 30|05|2016

Alejandro Fernández 30|05|2016





CUARTETO GRANADA. CICLO DSCH

3 06 2016

Integral de los Cuartetos de cuerda de Dmitry Schostakovich. Concierto nº 2

Sala María Cristina 11|06  20:00h.

Cuarteto Granada

Mario Navas, violín

Emilia Ferriz, violín

Manuel Moreno, viola

Jeremias Sanz, violonchelo

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

#DSCH  En el transcurso de los próximos cursos académicos completaremos la integral de los 15 Cuartetos de cuerda del genial compositor ruso, Dmitry Schostakovich. Todos ellos tendrán como escenario la “Sala Unicaja de Conciertos Maria Cristina”, en Málaga.

Programa

CUARTETO N. 11, OP. 122

D. Shostakovich.

Introduction

Scherzo

Recitative

Etude

Humoresque

Elegy

Finale

CUARTETO N. 6, OP. 101

D. Shostakovich.

Allegretto Moderato con moto

Lento

Lento-Allegretto

CUARTETO N. 1, OP. 49

D. Shostakovich.

Moderato

Moderato

Allegro

Molto Allegro

Entradas 10€,

 








A %d blogueros les gusta esto: