VI Festival de Música Antigua. Zarabanda

5 07 2010

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Antonio de Cabezón y su tiempo

(Con motivo del V Centenario

de su nacimiento)

Sala María Cristina 06|07  21:00h.

Programa

I

“Douce memoire”

“Douce memoire” …………………….……….Pierre Sandrin (texto de Francisco  I de Francia)           (h.1490-d.1561)

Recordada sobre la canción

“Douce memoire”    ……………  Diego Ortiz (1510-1570)

“Para quién crié yo cabellos” ………Antonio de Cabezón (1510-1566)

La canción del Emperador

“Mille Regrets”………Joaquín Des Prez (h.1450-d.1521)

La canción del Emperador ……………….Luis de Narváez(h.1500-1550/60)

“Mille Regres” …………Nicolas Gombert(h.1495-h.1560)

Discante sobre la pavana italiana

Pavana con su glosa …………………Antonio de Cabezón

“O felici occhi miei”

“O felicci occhi miei” ….Jacques Arcadelt(h.1507-1568)

Recercada sobre el madrigal “O felici occhi miei”

Recercada (folía) ………………………Antonio de Cabezón

“Qui la dirá”

“Qui la dirá” ………………Adrian Willaert(h.1490-1562)

Tiento IV sobre “Qui la dirá”

Glosado sobre “Qui la dirá”

de Willaert……………………………… Antonio de Cabezón

La Romanesca

Diferencias sobre “Guárdame las vacas” ……………………………….Antonio de Cabezón

“Ay luna que reluces”

“Con queé la lavaré”

“Riu, riu, chiu” …..Anónimo del Cancionero de Upsala

(s.XVI)

II

‘Pues a mí desconsolado tantos males me rodean’ (glosado)……………….. Juan de Cabezón (ca.1510-1566)

Diferencias sobre la gallarda milanesa ………………………Antonio de Cabezón

Fantasía que contrahaze el arpa en la manera de Ludovico ….Alonso Mudarra (h.1510-1580)

La Dama le demanda’

‘Belle Diferencias sobre el canto ‘La Dama le

demanda’qui tiens ma vie’ (Chanson) ..Thoinot Arbeau

(1519-1595)

El  canto del caballero

‘Dezilde al caballero’ (villancico)………… Diego Pisador

(1510-d.1557)

Dezilde al caballero’ (villancico)……. Nicolás Gombert

(h.1495-h.1560)

Kyrie de la misa ‘Dezilde

al caballero’ ……………………………..Cristóbal de Morales

(1500-1553)

Diferencias sobre el Canto del caballero…………………………………. Antonio de Cabezón

‘Serrana dónde dormistes’

‘De los álamos vengo, madre’ ……………….Juan Vásquez

(h.1500-d.1560)

La guerra (ensalada)……………….Mateo Flecha ‘el Viejo’

(1481-1553)

ZARABANDA

Laia Falcón, soprano

Alvaro Marías, flauta dulce y dirección

Begoña Díez de Angulo, flauta dulce

Fernando Paz, flauta dulce

Silvia Rodríguez Ariza, flauta dulce

Ignacio Yepes, flauta dulce

Pere Ros, viola de gamba

Alejandro Marías, viola de gamba

Gerardo Arriaga, vihuela

Rosa Rodríguez, clave y órgano

La vida de Antonio de Cabezón (1510-1566), músico de las Cortes de Carlos V y Felipe II, compositor de una rara perfección en la Historia de la música española y organista decisivo en la técnica y la evolución del instrumento, se desarrolla en el marco estético propiciado por el Renacimiento, cuyos límites y significados resultan a menudo difíciles de definir. Corresponde, no obstante, aplicar la perspectiva que este paradigma nos ofrece a la producción del músico, de cuyo nacimiento se celebran en este 2010 quinientos años. El grupo Zarabanda, dirigido por Álvaro Marías, presenta en su programa Antonio de Cabezón y su tiempo, con el que participa en la nueva edición del Festival de Música Antigua de Málaga, un amplio recorrido por los vínculos que el músico mantuvo con otros compositores contemporáneos en un marco europeo, necesario para comprender la influencia y la proyección del homenajeado en una época marcada por la expansión imperialista de España a lo largo y ancho del planeta y su posición predominante en Europa: una ocasión verdaderamente propicia para situar, en los planos artístico e histórico, al hombre que logró elevar la música española a la misma altura de las ambiciones políticas de su tiempo.

Resulta obvio considerar que, tras la superación de la Edad Media, la instauración del Renacimiento no fue un fenómeno repentino. Ya desde el siglo XIV se advertían en Europa movimientos tendentes a un humanismo alejado, o al menos no directamente dependiente, de la hegemónica interpretación teocéntrica con la que la vida seguía su curso. Estas corrientes se dieron primero en la literatura, con figuras imprescindibles como Dante y Bocaccio, y prosperaron en las artes plásticas y la música, pero no fue hasta el siglo XVI, tras el cisma propiciado por la Reforma, cuando todas estas fuerzas culminaron en su empeño. Con la configuración incipiente de los Estados modernos y el alumbramiento de la categoría ciudadana para el hasta entonces simple habitante de las tierras y villas, el arte traslada también su centro y se pone al servicio del hombre: Miguel Ángel y Leonardo da Vinci hacen de la anatomía humana su obsesión predilecta; la arquitectura sale por primera vez de los palacios y comienza a vestir edificios públicos como los nuevos teatros, construidos a imagen de los antiguos auditorios grecorromanos; en cuanto al pensamiento, la mecha encendida por Erasmo de Rotterdam prende con fuerza y el humanismo, surcado de epicureismo y escepticismo, entra de lleno en los sistemas filosóficos y literarios, mientras el mismo Erasmo defiende, en la encrucijada entre Reforma y Contrarreforma, un cristianismo interior basado en la disposición íntima y no en el fasto exterior, lo que le granjea enemigos de ambos frentes; y la literatura decide regresar a las fuentes y mira a Virgilio y Ovidio a través de los ojos de Petrarca y Bocaccio, a menudo copiados impunemente (entiéndase la imitatio, método también aplicado en la música a base de cientos de diferencias y variaciones de temas antiguos y populares) por Garcilaso, Boscán, Andrea Navagero y Sebastián Castiglione. Dos características cabe destacar, de manera general, en el panorama artístico y cultural europeo del Renacimiento: la primera es la generalidad de esa atención prestada a las fuentes clásicas, propiciada, en gran parte, por la llegada masiva a Occidente de bizantinos que huyeron de Constantinopla en 1453 tras la caída de la ciudad, acontecimiento que significó el fin de la Edad Media; estos exiliados llevaban consigo todas las sabidurías griegas que ya habían sido asumidas por los árabes (recuérdese la síntesis aristotélica acometida por Averroes en al-Andalus y, como consecuencia directa, tras la traducción de su obra en Toledo, la primera lección sobre Aristóteles impartida en la Universidad de París ya a mediados del siglo XII; Marsilio Ficino, por su parte, traduce y divulga por su parte en Italia a Platón, de quien hasta entonces sólo se conocía en Europa uno de sus diálogos, el Timeo) y que volverían a convertirse en centro de interés para artistas y pensadores. La segunda fue, precisamente, la nueva consideración social aplicada a los artistas, que de meros servidores pasan a ser hombres libres justificados por lo genial de sus creaciones. Es cierto que todos ellos trabajaron para reyes y nobles (signo identificativo del Renacimiento es el mecenazgo) en cortes y palacios, pero éstos tuvieron que soportar con frecuencia sus desmanes, sus arrebatos, sus invocaciones a la independencia y al arrojo insobornable de las musas. Miguel Ángel es, tal vez, el caso más representativo al respecto, pero, de cualquier forma, lo importante es valorar cómo el artista se convierte en una figura pública trascendental, decisiva, popular, respetada, y no por su servicio a Dios ni al Rey sino por su genio, innato o inspirado (la creciente hermenéutica platónica tendía a subrayar lo primero). La proyección y respeto que ganó Antonio de Cabezón en Europa tuvieron bastante que ver con este código.

Aunque compuso obras religiosas hasta su muerte, Cabezón ganó su mayor proyección como músico de la Corte en un Imperio que se sostenía con apoyos europeos, ganados a base de privilegios heredados, y que tenía en Inglaterra y Francia a sus mayores enemigos.

España supuso un caso excepcional en lo que se refiere al Renacimiento por la especial convicción de la Contrarreforma que cristalizó en la Inquisición, dedicada, por una parte, a la persecución de los cultos y creencias no católicos y, por otra, a la salvaguardia de la doctrina de la fe por encima de cualquier intervención cultural e intelectual. Dado que la mayor parte de los escritores, pensadores y músicos eran o descendían de cristianos nuevos, la organización puso especial vigilancia en sus obras: baste recordar que hasta Santa Teresa de Jesús, con sangre judía en sus venas, vio censuradas gran parte de sus obras y algunas, como sus comentarios al Cantar de los cantares, se publicaron en los Países Bajos de manera póstuma. Antonio de Cabezón, que compartía su mester, como hemos visto, entre la Corte y la Iglesia, no mostró nunca ambiciones deístas para sí mismo, así que su posición en este sentido se aleja bastante del canon renacentista. Pero no lo hace en su dedicación humanista: incluso en su obra religiosa se percibe una preocupación honda por el hombre. Su asombrosa perfección técnica (estimulada, posiblemente, por su invidencia) no representa una arquitectura musical de filigrana compuesta para alabanza y gloria de Dios, sino una demostración emocional de lo que el ser humano es capaz de lograr mediante el arte. El programa que presenta el grupo Zarabanda incide en esta postura, en el Antonio de Cabezón renacentista que, además, incluye ya todo el manierismo que posteriormente se desarrollará en el Barroco, anticipándose así la música a otras disciplinas. La formación de Álvaro Marías interpreta un repertorio de Cabezón puesto en relación con otros maestros de su tiempo, españoles y europeos, de manera coincidente o al menos comparativa, en un curioso y didáctico juego de espejos e influencias: así, la Douce memoire del francés Pierre Sandrin (h. 1490- d.1561) queda contextualizada por la variación del mismo tema del español Diego Ortiz (1510-1570) y por la pieza de Cabezón Para quién crié yo mis cabellos; para La canción del Emperador de Luis de Narváez (h.1500-1550/60I el programa propone, a modo de complemento, el Mille Regrets de Joaquín Des Prez (h.1450-1521), la versión del mismo tema de Nicolas Gombert (h.1495- h. 1560) y la Discante sobre la pavana italiana de Cabezón; y así, las obras del organista de Castrillo se emparejan con las de Jacques Arcadelt (h.1507-1568), Adrian Willaert (1490-1562), Alonso Mudarra (h.1510-1580), Thoinot Arbeau (1519-1595) y Diego Pisador (1510-d-1557), entre otros compositores que compartieron con Cabezón siglo e influencia en una Europa que decidía poner en el hombre la luz que hasta entonces había estado reservada a los dioses.

Zarabanda

Director: Álvaro Marías

Bajo el nombre de una de las más importantes aportaciones de España a la  música europea, el conjunto “Zarabanda” es creado por Álvaro Marías en 1985 al reunir a un grupo de músicos que poseían una amplia experiencia común en la interpretación del repertorio camelístico de la era barroca. El Conjunto “Zarabanda” pretende, a través del estudio directo de las fuentes de la época, así como de las aportaciones de la musicología, lograr una interpretación lo más fiel posible al estilo y espíritu de la música que interpreta, en la convicción de que sólo una aproximación histórica puede conducir a resultados vivos y actuales.

El empleo de instrumentos originales o de copias fidedignas de instrumentos antiguos, la formación tanto práctica como teórica y la unidad de criterios estilísticos de sus componentes, son el punto de partida de un conjunto orientado hacia la interpretación auténtica de la música antigua.

El repertorio de “Zarabanda” abarca desde la música del renacimiento hasta la del clasicismo, aunque se centra fundamentalmente en el repertorio del periodo barroco. La disposición del conjunto es variable según el tipo de música interpretada, como frecuentes son las colaboraciones con artistas invitados. Prestigiosos cantantes y solistas, como Teresa Berganza, James Bowman, Charles Brett, Paul Esswood, Michael Chance, Jennifer Smith o el Amaryllis Consort, han actuado con este conjunto.

“Zarabanda” ha dado conciertos en Inglaterra, Bélgica, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia, Rusia, Polonia, Eslovaquia, Estonia, Letonia, Eslovenia, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Bolivia, Guatemala, Puerto Rico y Corea. Entre sus numerosas actuaciones dentro y fuera de España, cabe destacar los éxitos obtenidos en el

Wigmore Hall de Londres, en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, en el Festival de Música Antigua de Varsovia, en el Festival de Bratislava, el Festival de Europalia en Bruselas, en el Festival de Música Antigua de la Fundación Gulbenkian de Lisboa, en el Centro Cultural de Belém de Lisboa, en la Bienal de Venecia, en los Incontri Barocchi de Nápoles, en el Festival Casals de Puerto Rico, en el Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, en el Nan Tucker McEnvoy Auditorium de Washington, en el Boston Public Library Auditorium, en el Hoam Art Hall y Arts Center Recital Hall de Seúl, en el Congreso Internacional de Musicología “España en la música de Occidente”, en el Festival de Música Barroca y Rococó de El Escorial, en las Semanas Internacionales de Música Religiosa de Cuenca, en el Festival de Santander, en el Festival de Granada, en el Festival de Música de Canarias, en la Quincena Musical de S. Sebastián, en el Teatro Real y en el Auditorio Nacional de Madrid, en el Palau de la Música de Valencia, en Festival de Otoño de Madrid, en los ciclos “Liceo de Cámara” y “Los Siglos de Oro” de Fundación Caja de Madrid, en el Festival Mozart de la revista “Scherzo”, en el Ciclo de Cámara y Polifonía del Ministerio de Cultura, etc.

“Zarabanda” ha grabado para los sellos Philips, Erato y Warner. El primer registro realizado por “Zarabanda” y dedicado monográficamente a la música de Bartolomé de Selma y Salaverde, uno de los más importantes compositores españoles del Siglo de Oro, fue acogido con las más entusiastas críticas. Dentro de su interés por recuperar el patrimonio musical español, se puede citar un disco monográfico dedicado a la música vocal del compositor del s.XVIII Joaquín García. El lanzamiento del disco “Greensleeves”, grabado para Erato, tuvo una repercusión que trascendió más allá del ámbito de la música clásica. Como artistas exclusivos del sello Warner, “Zarabanda” ha grabado las sonatas completas para flauta dulce de Benedetto Marcello, de Haendel, de Corelli, de Vivaldi, de Alessandro y Domenico Scarlatti, las 6 Sonatas en trío de Bach y las Sonatas “Il Pastor Fido” de Chédeville.

Álvaro Marías

Director

“La flauta de Álvaro Marías es como una voz humana”. Esta frase de Teresa Berganza define mejor que ninguna otra la personalidad y el arte de este intérprete, nacido en el seno de una familia de grandes músicos e intelectuales, y cuya doble formación, humanística y musical, son inseparables. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, realizó las carreras de flauta y flauta de pico en el conservatorio madrileño, obteniendo el premio fin de carrera en 1979 y siendo becado por la Fundación March para ampliar estudios en el extranjero. Entre sus profesores se cuentan M.Martín, R. Troman, R.Kanji y Kees Boeke (flauta de pico), R.L.del Cid y Ph.Pierlot (flauta travesera), Ph.Suzanne, K.Hunteler y W. Hazelzet (travesera barroca).

Como solista, como miembro del “Trío Zarabanda”, o al frente del conjunto “Zarabanda”, por él creado en 1985, ha actuado en Inglaterra, Bélgica, Francia, Italia, Alemania, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Noruega, Rusia, Polonia, Eslovaquia, Letonia, Eslovenia, Portugal, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Bolivia, Guatemala, Puerto Rico y Corea, logrando notables éxitos en importantes salas de conciertos y festivales dentro y fuera de España (Wigmore Hall de Londres, Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, Festival de Bratislava, Festival de Europalia en Bruselas, Festival de Música Antigua de la Fundación Gulbenkian de Lisboa, Centro Cultural de Belém de Lisboa, Festival Casals de Puerto Rico, Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, Bienal de Venecia, Incontri Barocchi de Nápoles, Sala Finlandia de Helsinki, Nan Tucker McEnvoy Auditorium de Washington, Boston Public Library Auditorium, Hoam Art Hall y Arts Center Recital Hall de Seúl, Teatro Real y Auditorio Nacional de Madrid, Palau de la Música Catalana, Palau de la Música de Valencia, Festival de Música Antigua de Barcelona, Festival de Otoño de Madrid, Festival de Santander, Festival de Granada, Festival de Música de Canarias, Quincena Musical de San Sebastián, Festival Mozart de “Scherzo”, Semanas de

Música Religiosa de Cuenca, etc…). Ha formado dúo con la clavecinista Aline Zylberajch y ha sido acompañado por músicos como Christophe Coin, Wouter Möller o Jacques Ogg. Su virtuosismo y musicalidad han interesado a compositores actuales que han escrito para él, como es el caso de Pedro Sáenz, Tomás Marco, Claudio Prieto, Angel Oliver, Lothar Siemens y Miguel del Barco. También fue escogido por Joaquín Rodrigo para estrenar sus “Líricas castellanas” y por Cristóbal Halffter como intérprete de su “Improvisación sobre el Lamento di Tristano”. Ha formado parte del jurado en el Concurso de flauta de pico de Munich que organiza la Radio de Baviera.

Como especialista en música barroca ha realizado numerosos programas radiofónicos, publicado ensayos y pronunciado conferencias.

Ha realizado crítica musical en “El País” y discográfica en “ABC”. Ha recibido el Premio Nacional de la Crítica Discográfica del Ministerio de Cultura. Catedrático de flauta de pico del Real Conservatorio de Madrid, ha sido profesor durante diez años de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, de cuyo Comité Académico forma parte. Ha impartido lecciones en los Cursos de Música Barroca y Rococó de El Escorial, en los Cursos Manuel de Falla del Festival de Granada, en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense, en la Wesleyan University de Connecticut y en las Universidades de Puerto Rico y Costa Rica. Ha llevado a cabo numerosas grabaciones para Radio y TV en diferentes países. Entre los discos que ha grabado destacan un registro monográfico dedicado a la música de Bartolomé de Selma y Salaverde (Philips), el disco “Greensleeves” (Erato) y las integrales de las sonatas completas para flauta de Benedetto Marcello y Handel (Warner), además del primer registro dedicado a las cantadas y villancicos de Joaquín García. Álvaro Marías ha interpretado en concierto y grabado para radio algunos de los más exigentes ciclos dedicados a su instrumento, como las “Sonatas” de Vivaldi, Haendel, Marcello, Corelli, los “Conciertos Op.10” de Vivaldi o los Cuartetos con flauta de Mozart. Recientemente ha sido contratado por Warner Classic para llevar a cabo un proyecto de grabaciones titulado “El arte de la flauta barroca”.

Álvaro Marías posee una magnífica colección de instrumentos entre los que destacan dos flautas traveseras de marfil de gran valor histórico, fabricadas respectivamente por Richard Potter (h.1780) y Louis Drouet (h.1820).

En la actualidad forma parte de la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO y ostenta el título de “Magic Flute Royal” del Reino de Redonda.

Laia Falcón ha dado conciertos en Austria, Suiza, Holanda, Italia, España y Francia, actuando en escenarios como la Sala Gold del Palais Garnier de París, el Atrium del Muziektheatre de Ámsterdam o la Wiener Saal del Mozarteum de Salzburgo. Recientemente ha grabado los dúos para soprano y flauta de Roussel para la Radio Nacional Danesa. Como directora de Impulso Concertante colabora en diferentes actos musicales y en proyectos de investigación, intervención y formación.

Laia Falcón

Soprano

Se forma como cantante con María Espada, Yu Chi You, J. P. Blivet, Barbara Bonney y Tom Krause. También con Edith Mathis (Universidad de Viena), Lorrain Nubar (Julliard School of Music de Nueva York), Rudolf Piernay (Guildhall School de Londres) y con los repertoristas Norman Shetler (Universidad de Viena), Jeff Cohen (Conservatorio Superior de París), Félix Lavilla y Álvarez Parejo. Tras licenciarse en Piano en el Conservatorio Superior de Salamanca y en Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), obtuvo el Doctorado en Sociología del Arte (Artes escénicas) por la Sorbonne de París y el Doctorado en Comunicación Audiovisual por la UCM, universidad ésta última en la que trabaja actualmente como profesora.

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VI Festival de Música Antigua. Saba

5 07 2010

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Música Persa

Torre del Horno de la Alcazabal, 05|07 21:00 h.

 

Programa 

 Bhairavi  ……………………………….trad. Afganistán

 

Topal oyun havasiI  ……………………trad. Turquía

 

Ussak saz semaisi ……………….. Neyzen Aziz Dede

Efsaneyim ……………………………….…trad. Turquía

Khazan ………………………………………….trad. Irán

Çicek Dag’í ………………………………… trad. Turquía

 

Yaman ………………………………….. trad. Afganistán

Naghma-E Kaboli……………………. Mohammed Omar

 

Improvisación con tabla ………………. Osvaldo Jorge

 

Misket ………………………………………. trad. Turquía

Azeri ……………………………………… trad. Azerbayán

Húzzam saz semaisi ………………………….Yusuf Paşa

Improvisación con tombak  Pedram Khavar Zamini

Curcuna ……………………………………. trad. Turquía

Dadobidad ………………………………………. trad. Irán

 Efrén López, ,rabab, bağlama, kopuz, tar, ud, tanbur, lauto cretense, sarod

 Pedram Khavar Zamini, tombak

 Hristos Barbas, ney, kaval, gaida, askombandura, floghera

 Osvaldo Jorge, tabla, kanjira, bendir, ghatam

 Dicho sin titubeos, la cultura occidental no sería la misma, ni mucho menos, sin la influencia persa. Si los árabes no hubiesen traducido cuentos como Calila y Dimna, Sendebar o Barlaam y Josafat, y estas traducciones no hubiesen sido a su vez vertidas al latín y a las lenguas romances en la Escuela de Traductores de Toledo, muy probablemente nunca hubiera existido un género literario tan comúnmente aceptado como la novela. De igual forma, si Zyriab nunca hubiese huido de Bagdad para asentarse en Córdoba, donde forjó de manera libre los genuinos géneros persas, seguramente el desarrollo de la música en la Edad Media, y por tanto en el Renacimiento y en el Barroco, habría sido otro muy diferente. Por eso, la participación en el Festival de Música Antigua de Málaga de un grupo como Sabá, formado por músicos iraníes, armenios y españoles y consagrado a las músicas populares de Oriente Medio, Asia Central y el Cáucaso, derivadas todas de las originales formas persas, significa un privilegio por cuanto permitirá al espectador comprender de manera amplia que los senderos por los que transita la música no crecen, ni mucho menos, en línea recta. En este programa de música persa, Sabá interpreta temas tradicionales de Afganistán, Turquía e Irán, además de obras de compositores como Mohammed Omar: un mapa, en definitiva, idóneo para conocer una de las fuentes más ricas y proverbiales de toda la Historia de la música.

Conviene distinguir, en principio, entre las a menudo confusas tradiciones musicales persas y árabes. A menudo se tiende a considerar las primeras dependientes de las segundas en cuanto a influencias, pero la realidad es justo la contraria: cuando Zyriab, esclavo liberto de origen persa que huyó de Bagdad por un turbio asunto de envidias, llega a un Califato cordobés que vivía su pleno apogeo, creó el que sería el género esencial de la música andalusí hasta nuestros días: la nuba, una especie de suite que todavía hoy se interpreta en toda la Cuenca Sur del Mediterráneo, especialmente en el Magreb, con rabel, qanun y percusión. Y así el gran laudista vertió en la nuba las formas musicales que habían servido para el culto al zoroastrismo; estas formas bebían también del formulismo pitagórico, por lo que, a pesar del tiempo y las distancias, resultan tan próximas en Occidente: la fuente es la misma. Y precisamente, Persia llevó este sistema hasta los confines del mundo: el afán expansionista del Imperio, sólo interrumpido por Alejandro Magno, sirvió para distribuir su música más señera desde Europa hasta China y la India. En su inspiración quedaron contenidas las bases teosóficas de la Grecia antigua, lo que crea una conexión evidente entre los primeros tratadistas persas como Al-Kindi (801-866), Avicena (980-1037) y Shirazi (¿-1310), todos ellos ya islámicos, y el canon tonal fijado en Occidente. Desde el flamenco andaluz hasta el kathak hindú, este patrimonio es compartido precisamente en el tono, más allá de las peculiaridades rítmicas. Esta próspera herencia se deja entrever también en la rica variedad de instrumentos que existe en los antiguos dominios de Alejandro Magno, del Punjab a Gibraltar: así, del primigenio tar (término que puede traducirse literalmente por cuerda) persa derivan, tanto en lo musical como en lo etimológico, el sitar hindú y la guitarra española. También son de origen persa la flauta ney, empleada por los derviches turcos, y el tipo de violín denominado ketmenché, pariente oriental del rabel andalusí. Actualmente, la herencia más pura que se conserva de las antiguas músicas persas se encuentra en expresiones populares de Turquía, Irán, y la zona del Cáucaso. Grupos como Ashkhabad, cuyos miembros tomaron este nombre de la capital de Turkmenistán (literalmente, Ciudad del Amor), han logrado cierta proyección internacional con un repertorio basado íntegramente en estas músicas de origen persa.

Si en Occidente no puede comprenderse la Historia de la música sin estudiar la evolución del cristianismo y del culto litúrgico, igualmente resulta difícil indagar en la antigua música persa sin reparar en la vieja religión del Imperio, el zoroastrismo o mazdeísmo. Y aquí se encuentra, precisamente, uno de los principales problemas de la investigación al respecto: lo que ha llegado a perdurar a través de los siglos de esta sabiduría es poco, insuficiente para hacerse una idea completa de la religión madre. La vertiente profesada en la actualidad por parsis y gabaríes, aunque basada en el libro de la revelación o Avesta, contiene sólo algunos elementos originales y se define más como un sincretismo espiritual de diversas confluencias. El zoroastrismo, de cualquier forma, nació entre los medos y se extendió a los partos y bactrianos para ser adoptado por los persas ya en la época de los aqueménidas. Logró sobrevivir al dominio de Alejandro Magno (quien ordenó quemar el Avesta, aunque posteriormente fue reconstruido de memoria, si bien sólo parcialmente) pero se extinguió tras la caída de la última dinastía sasánida, en el año 652, y la posterior conquista a cargo del califa musulmán ‘Umar (quien, por cierto, sería el primero en emprender la traducción de textos persas al árabe). El contenido de esta religión fue revelado por Ahura-Mazda, el espíritu del Bien, a Zoroastro, el profeta mago, quien la propagó en Oriente. En esencia, el zoroastrismo es una religión dualista, con dos principios (uno bueno y otro malo, entendidos sobre todo como la verdad y la mentira) que comparten el mundo. Corresponde al hombre iniciarse en una enseñanza que le conduzca hasta el Bien absoluto, hasta la presencia de Ahura-Mazda. Por ello, el mazdeísmo es también una sabiduría mística, que comparte importantes presupuestos con la espiritualidad derviche, de Turquía, y la qawali, de Pakistán, ambas vinculadas al islam. Quizá la mejor fuente de que disponemos actualmente para el estudio del zoroastrismo sea de hecho la liturgia derviche, sostenida en la música y en la danza, en la que el oficiante llega a abandonarse a sí mismo hasta un estado de exultación y conexión con la divinidad. En este caso, cabe suponer en la antigua música persa un carácter eminentemente simbólico, con instrumentos, cantos y formas estructurales representativos del paso del ser humano desde su estado habitual a la sublime transfiguración, señal a su vez del mismo tránsito previsto para el mundo. En este misticismo, el zoroastrismo se vincula igualmente con el gnosticismo y las herejías gnósticas que salpicaron el cristianismo durante sus primeros cuatro siglos de existencia, con especial incidencia, precisamente, en los territorios que pertenecieron a la antigua Persia, en un nuevo caso de sincretismo ritual y teológico: en la medida en que el alma se corresponde con el bien y la carne con el mal, el oficiante busca la manera de salir de su propio cuerpo, abandonar éste como mero despojo e integrarse en la divinidad una vez depurado. Prueba de que los persas no prestaban demasiada estima al cuerpo es la prohibición de enterrar los cadáveres, mantenida todavía hoy en algunas comunidades parsis, ya que la podredumbre de un cuerpo en descomposición podía corromper la tierra, venerada por los mazdeístas. Gnósticos, derviches y persas tuvieron en la música, según ya había preconizado Pitágoras, la herramienta perfecta para desprenderse de sus elementos mortales y cobijarse al abrigo de la eternidad.

Sabá

 Es una formación de músicos venidos de Irán, Armenia y Valencia dedicada a la interpretación de la milenaria tradición musical persa, además de otras músicas populares de Oriente Medio, Asia Central y el Cáucaso, con fuertes nexos de unión entre ellas.

A través de la utilización de instrumentos pertenecientes a estas culturas musicales, se aborda un repertorio que toma como eje la cultura persa, incluyendo piezas procedentes de Creta, música clásica otomana, Anatolia, y Afganistán.

 Efrén López

 Multiinstrumenta valenciano fundador de los grupos L’Ham de Foc, AMan Aman y Sabir. Ha estudiado músicas modales de la mano de grandes maestros como Ross Daly, Necati «elik, Erol Parlak, Daud Khan, Mohammed Rahim Khusnawaz, Yurdal Tokcan, Mehmet Erenler o Ajoy Chakrabakhti durante sus estancias en Grecia y Turquía.

Ha puesto en práctica todos estos conocimientos en una gran número de grupos de música antigua y de raíz: L’Ham de Foc, Ross Daly & Labyrinth, Capella de Ministrers, Oni Wytars, Estampie…

 Pedram Khavar Zamini

 Estudió su instrumento en Teherán con los maestros Kamyar Mohabbat y Bahman Rajabi. Con este último dio conciertos como dúo de percusión, y le ayudó a escribir su método de tombak. Pedram ha fundado su propio grupo de percusión iraní, ‘Varashan’. Ha tocado con músicos como: Kayhan Kalhor, Georgi Petrov, Ross Daly, Dhruba Ghosh, Partha S. Mukherjee, Hamid Khabazi, Stelios Petrakis, Vassilis Stavrakakis, Giorgos Xylouris, Kelly Thoma, Habil Aliev,

Mohammed R. Khushnawaz, Dariush Talai, Ballake Sissoko, Zohar Fresco… Su avanzada técnica y sus variadas influencias (Persia, India, Turquía…) le dan una original forma de interpretar la música iraní. Pedram está considerado uno de los más brillantes artistas de la nueva generación de intérpretes de música clásica persa.

 Hristos Barbas

 Estudió en el conservatorio de su ciudad, Salónica, contrapunto, flauta y música antigua. Además ha cursado estudios de piano y cello.

Dentro de la música tradicional ha estudiado ney (flauta de caña turca) con Marcos Skulios y Omer Erdogdular y kaval (flauta búlgara) con Nedyalko Nedyalkov.

Actualmente estudia también etnomusicología y música bizantina en el centro “Romanos o Melodos”, y de manera autodidacta acordeón, gaita gallega y guitarra. Es profesor de ney y teoría de la música y en su actividad concertística participa en diversos grupos de musica otomana, tradicional griega, música del renacimiento y música para teatro.

 Osvaldo Jorge

Es licenciado en música por la Universidad Nacional de Panamá y en el apartado de percusión por el Conservatorio del mismo país.

Marcha a India y estudia tabla y otras percusiones tradicionales con Ustad Hasmat Ali Khan y Suranjana Ghosh. Ha participado en grabaciones desde el jazz a la música tradicional (L’Ham de Foc, Sedajazz Latin Ensemble, Evo, Feliu Ventura, Lluís Llach, Re-percussion, Chambao, Trio Amores o Mystique).





VI Festival de Música antigua. Nao D’Amores

5 07 2010

Misterio del Cristo de los Gascones

Obras de: Cancionero de Segovia, Cancionero Musical de Palacio, Cancionero de Montecasino, Cancionero de Upsala, F. Peñalosa, J. Anchieta y Pasionario Toledano.

Intérpretes: Elvira Cuadrupani, David Farazo, Juan Pedro Schwartz, Alejandro Sigüenza, Nati Vera, Alicia Lázaro, Eva Jornet, Elvira Pancorbo, Isabel Zamara, Sofía Alegre y Laura Salinas

Teatro Echegaray, lunes 29 de junio de 2010

LA PASIÓN SEGÚN NAO DE AMORES

 

El segundo de los conciertos del Festival de Antigua, nos trasladó ayer al Teatro Echegaray, escenario elegido para la puesta en escena del Misterio del Cristo de los Gascones a cargo de la compañía Nao D’Amores, bajo la dirección y dramaturgia de Ana Zamora. Sin duda, una de las propuestas “musicales” más originales de todo el programa de conciertos del festival y cuya convocatoria tuvo como respuesta una afluencia masiva de público. La originalidad y calidad de estos programas, más si cabe en la propuesta pasada, tiene como respuesta la buena aceptación que cultivan estos ciclos de conciertos desde sus comienzos.

En un escenario ausente de grandes decorados, en una constante penumbra sólo interrumpida por la tensión del drama, subrayada por la cuidada iluminación, el espectador se da cita con una obra que aun siendo religiosa viene a rescatar señas de identidad que aún hoy no nos son ajenas, de un tiempo donde la religión juega un papel preeminente en los planos social, político, ideológico e indiscutiblemente cultural y artístico. En definitiva, una herencia que no por olvidada ha perdido parte de su interés o riqueza, y es clave para entender la recreación dramática y musical propuesta por esta joven compañía.

Inspirado en la leyenda segoviana del siglo XIII, el Misterio del Cristo de los Gascones, recoge buena sombra del mundo levantado entorno al Camino de Santiago, una vía para piedad, pero también para el intercambio de persona se ideas. Nao D’Amores propone un viaje a aquella Europa, o a aquella España Cristiana embarcada en la cruzada de la reconquista. No es de extrañar que la justificación de la empresa  tuviese reflejo en la música, uno de los vehículos imprescindibles para la transmisión de ideas completado por las representaciones inspiradas en las Sagradas Escrituras o los propios textos evangélicos, que aún hoy en día siguen conservándose celosamente para las grandes festividades religiosas donde lo popular mantiene aun su encanto.

            Con el trabajo presentado por Nao D’Amores, resulta cuanto menos arriesgado establecer una línea definitoria entre música, teatro y títeres, siendo estos dos últimos la excusa que sirve de vehículo para recrear la música de la baja edad media, recogida en los distintos cancioneros de Segovia, Musical de Palacio, Montecasino, o Upsala, y conservados hasta nuestros días, con autores en su mayoría anónimos, que encontraron en la tradición oral su principal elemento de inspiración. Estos jóvenes artistas acercan este patrimonio musical con una propuesta radicalmente distinta, cuyo éxito radica en ese equilibro entre la palabra, la música e incluso hasta la danza cuya puesta en escena resulta amena, entendible y muy cercana. Poco recursos aunque cargados de significación rematan este trabajo presentado por Nao D’Amores rebosante en originalidad y talento.

Alejandro Fernández 07|06|2010

Alejandro Fernández 03|07|2010








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