Festival de Música Antigua. Academia del Piacere

30 06 2010

“ECCO L’ALBA LUMINOSA”

Musica per la Santissima Vergene Maria

Miércoles 30|06 21:00 h. Real Santuario de la Victoria

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Programa

“ECCO L’ALBA LUMINOSA”

Musica per la Santissima Vergene Maria

Sinfonia Grave………. Salamone Rossi (c.1570-1630)

Poscia che troppo i miei peccati indegni-Santa madre del cielo.. Marc’Antonio Ingenieri (1545-1592)

Passacaglia………………..Biagio Marini (c.15971665)

La Notte del Santissimo Natale

Dialogo a tre…..Domenico Mazzocchi (1592 – 1665)

Gioite o selve…… Girolamo Frescobaldi (1583-1643)

Toccata-Gagliarda

-Canzona…….. Giovanni Maria Trabaci (1575-1647)

A travestirsi possa ……………..Domenico Mazzocchi

Canzonetta Spirituale sopra

alla nanna………….. Torquino Merula (1594/5-1665)

Disminución sobre el madrigal

“Vergene Santa” Giacomo Fogliano & Fahmi Alqhai

Aria. Sopra Maria e Giesù…… Domenico Mazzocchi

Aria Morale.

Ecco l’Alba luminosa ………….Domenico Mazzocchi

“Vergene Santa” ….Giacomo Fogliano (1468 – 1548)

Intérpretes

Marivi Blasco soprano

Juan Sancho tenor

Fahmi Alqhai violino da gamba

Rami Alqhai viola da gamba

Johanna Rose viola da gamba

Irene Gómez viola da gamba

Miguel Rincón teorba

Javier Núñez órgano

Que la figura de la Virgen María resulta imprescindible para conocer y comprender la cultura en Occidente es una evidencia que constituye, por sí misma, un axioma. Esta consideración, no obstante, va mucho más allá de las representaciones que por todo el mundo ofrecen su particular interpretación y recreación de la Madre de Dios: en su dimensión humana y su vocación divina, la Virgen encierra en su seno más profundo el modo en que, históricamente, y a través de los siglos, las diferentes civilizaciones han asimilado y concebido a la mujer, como depositaria de virtudes y objeto de devoción.

La Virgen reúne en su proyección universal todo lo que hasta el nacimiento de Cristo las más diversas y primigenias mitologías habían vislumbrado sobre el milagro de la gestación y el alumbramiento, pero también todo lo que posteriormente y hasta nuestros días se postuló y arguyó en torno a este modelo de perfección. Ella contiene todo lo que la mujer ha significado y significa en la Historia, y todo lo que sobre lo femenino se ha advertido en el pensamiento, en el arte y en las más variopintas tradiciones. Un ejemplo fundamental de esta dimensión lo encontramos en el siglo XII, con la aplicación de la reforma del Cister en toda Europa: su primer impulsor, Bernardo de Claraval, promulgó el culto a la Virgen en toda Europa, de manera que en poco menos de un siglo no había población cristiana, por pequeña que fuera, que no tuviera al menos una capilla levantada en honor de la Madre de Dios. Sorprendentemente, esta devoción no había sido hasta entonces muy común, pero el mismo Bernardo de Claraval consagraría el rezo del Santo Rosario, de orígenes místicos y oficiante de la más íntima conexión con la divinidad, a María. Sin embargo, este cambio de paradigma no se produjo sólo desde este afluente: al mismo tiempo, la poesía provenzal comenzaba a idealizar con sus cantos a la mujer como depositaria de todos los méritos y alabanzas, como diana merecedora del amor más puro y sincero.

Nacía así en la región de Oc el oficio del trovador, destinado a exaltar de forma perpetua las bendiciones de la perfecta mujer. Con la Virgen María como estampa idónea para tales merecimientos, la reforma del Cister supo aprovechar este clima para dirigir tales atenciones a su Reina, ganar adeptos a la causa y hacer de Europa una casa ganada para la esposa de José, que, como la zarza ardiente de Moisés, acogió en su vientre a Dios sin consumirse. Con ello, la presencia de la mujer y cuanto puede deducirse de la misma cambió de forma radical frente al paradigma anterior: hasta bien entrado el siglo XI, la mujer había soportado una carga negativa que la había condenado a la escala más baja de cualquier aspecto humano; sin oportunidad alguna para la virtud, se la consideraba causa de los males, del pecado y de los desastres del hombre. Su imagen era sinónimo de tentación, pero también de distracción, de pérdida de influencia para el varón. Influyeron en ello las sabidurías judeocristianas que la consideraban promotora directa del pecado original, pero también la predilección de la aristocracia griega por el amor entre hombres frente al compartido entre varones y mujeres, destinado únicamente a la procreación, y obras de la literatura clásica como el Ars amatoria de Ovidio, en la que se afirma que la mujer hace del hombre un ser más perezoso, más cobarde, menos hábil y, en suma, menos virtuoso.

El común esfuerzo de los galantes trovadores provenzales y del proyecto cisterciense de Bernardo de Claraval, mutuamente alimentados, modificó esta hermenéutica de manera radical. Con la Virgen como primera valedora, la mujer ganó, al fin, una magnitud propia de dignidad que no ha dejado de reivindicar hasta nuestros días.

En el Barroco, esta dimensión artística y antropológica de la Virgen María llegaría a su definitiva eclosión. Si con el rezo del Rosario el mismo Cister había convertido a la Madre de Dios en una consoladora en el terreno más discreto, el más próximo al corazón, ahora, sin renunciar a esta categoría, se convertirá en figura pública, signo de las ciudades y testigo imprescindible en los acontecimientos más solemnes. La Contrarreforma, que se había abrazado sin fisuras a María como signo distintivo de su causa frente a la reforma protestante, la convertirá ahora en santo y seña bien visible de sus liturgias abiertas, de la puesta en escena con la que la fe pasa a regir no sólo las aspiraciones individuales, sino la vida cotidiana en todos sus órdenes. El calendario mantendrá a perpetuidad sus fiestas más señaladas, procesiones y altares a los que acude toda la población, pero también estará la Virgen presente en las plazas más importantes, en los edificios más notables. No hay coronación, boda, desfile militar ni cualquier otro tipo de celebración que no esté presidida por la Madre de Dios. Las cofradías y hermandades se apresuran a convertirla en su titular y a tallar sus diversas imaginerías. En el Barroco, la vida se hace de puertas hacia fuera: todo, hasta el mínimo detalle, es un enorme teatro en el que cada uno interpreta su papel. La gente sale a la calle no para ir a algún sitio, sino para dejarse ver. Y la protagonista decisiva es la Virgen, estandarte con el que los pueblos fieles a Roma pregonan su pertenencia, orgullosa y defendida con la misma existencia, al orbe católico. En esta transformación del culto, que pasa así del interior de las capillas a las monumentales plazas, la música ejerce su función imprescindible. Si hasta entonces el canto había servido para estimular a las almas hacia el fervor a María, en la intimidad de los templos, en el Barroco la música sale también a la calle, se integra en esa colectividad pregonera, contribuye a no dejar esquina sin su correspondiente devoción. Así, las formaciones musicales crecen en el número de integrantes y ejecutan ya sin pudor instrumentos cada vez más complejos, con mayor capacidad acústica, hasta el nacimiento de la primera orquesta. La música barroca se construye y se interpreta igualmente hacia fuera, no espera al oyente sino que lo busca, lo seduce, lo hace partícipe del culto. Como corresponde, las composiciones en honor a la Virgen se suceden hasta competir en su capacidad de conquista del público y en el fervor profesado a la celestial Señora.

El programa Ecco l’Alba luminosa, Vergene bella. Musica per la Santísima Vergene Maria, que propone el grupo Academia del Piacere para el Festival de Música Antigua de Málaga, constituye un ejemplo decisivo de esta proyección musical hacia la Virgen María. Nos encontramos ante un paisaje exclusivamente italiano, significativamenACCADEMIA DEL PIACERE – VI Festival de Música Antigua te vinculado a la Contrarreforma, que se resuelve en los primeros compases del Barroco, en el tránsito del siglo XVI al XVIII. Se trata, por tanto, de una oportunidad magnífica para comprobar cómo, una vez superado el Renacimiento, las formas musicales se expanden más allá de los límites en que se habían desarrollado hasta entonces para, por una parte, servir al culto multitudinario y, por otra, abrir puertas al nuevo caudal armónico y tímbrico. A partir del sendero propiamente renacentista de Giacomo Fogliano (1468-1548), en su Vergene Santa, que sabiamente cierra el programa no tanto como resumen sino como raíz revelada en su categoría anticipatoria, contenedora ya de la mayor parte de los argumentos barrocos, Accademia del Piacere revive en la solemne Sinfonía Grave de Salamone Rossi (1570-1630), la orfebrería de La Notte del Santissimo Natale de Domenico Mazzochi (1592-1665), la magistral alegoría armónica de la Canzonetta Spirituale de Torquino Merula y el resto del concierto, la libertad estética y la proverbial técnica vocal e instrumental que hicieron de la música el aliado perfecto de la eterna luz, cultural y espiritual, que es la Virgen María.

Accademia del Piacere

Fahmi Alqhai

Accademia del Piacere es un grupo vocal e instrumental que se dedica al estudio y a la interpretación de la música antigua. En su origen centrado en el repertorio del renacentista y barroco, ofrece hoy en día un amplio abanico de programas: desde la exuberante y pomposa música francesa de la corte del Rey Sol, pasando por la música virtuosa de la Italia de principios del siglo XVII, hasta la música profana y religiosa española y andaluza del renacimiento y barroco.

Accademia del Piacere combina la investigación musicológica y el rescate de música nunca interpretada con una gran capacidad técnica, tanto instrumental como vocal de sus componentes. Estos elementos hacen que el grupo consiga una inconfundible y poderosa identidad, como ha coincidido en destacar siempre la crítica especializada y el público.

Los componentes de Accademia del Piacere, en su mayoría sevillanos, se cuentan entre los músicos más prestigiosos del panorama nacional e internacional de la música antigua.

Accademia del Piacere fue fundado en el año 2001. Su formación va desde el el trío hasta la pequeña orquesta de cámara. Accademia del Piacere se presenta como uno de los jóvenes grupos andaluces con más presencia en el panorama internacional la música antigua. Sus integrantes, que combinan la fuerza de la juventud y la sabiduría de la experiencia, han actuado en festivales y teatros más importantes del mundo. Accademia del Piacere ha actuado en eventos de gran prestigio como el Festival de Ravello (Italia), FEMAS (Sevilla), Festival Las Piedras Cantan, Festival de Música Antigua de Málaga, Cultural Almeria 2006, Festival de Música Antigua de Peñíscola, Ciclo de Cantatas de Johann Sebastian Bach (Madrid), El Gran Teatro de Luxemburgo, Festival de Radovlijka (Eslovenia), Teatro Villamarta, Festival de Música Antigua de Aracena, Auditorio Nacional de España.

Fahmi Alqhai

Viola da gamba

Fahmi Alqhai es considerado como uno de los jóvenes intérpretes de viola da gamba y de música antigua más prestigiosos y brillantes de su generación.

Nace en Sevilla en 1976. De padre sirio y madre palestina pasa sus primeros 11 años de vida en Siria donde comienza su formación musical a muy temprana edad. Más tarde en España estudia de manera autodidacta hasta ingresar en 1994 en el Conservatorio Superior de Sevilla Manuel Castillo para estudiar la viola da gamba con Ventura Rico.

Continúa su formación en las prestigiosas escuelas Schola Cantorum Basiliensis (Basilea) y Conservatorio della Svizzera Italiana (Lugano) guiado por los maestros Paolo Pandolfo y Vittorio Ghielmi respectivamente.

Paralelamente a su estudios musicales obtiene la Licenciatura de Odontología por la Universidad de Sevilla.

Ya en 1998 comienza su carrera de solista especializándose en el repertorio alemán para la viola da gamba, sus versiones de las sonatas de viola da gamba y clave obligado de Johann Sebastian Bach han tenido en todas sus actuaciones una inmejorable crítica tanto por el público como por la crítica especializada. En 2004 realiza, junto a Alberto Martínez Molina, la grabación de dichas sonatas para el sello Arsis.

Es cofundador, junto a la soprano Marivi Blasco, y director del grupo Accademia del Piacere especializado en la interpretación del repertorio musical del siecento italiano. Hoy en día Accademia del Piacere es uno de los grupos españoles más reconocidos en el ámbito de la música antigua.

A pesar de su juventud es requerido por las formaciones camelísticas más importantes del panorama nacional e internacional de música antigua. Su vertiginosa carrera como concertista le ha llevado ha colaborar con: Hesperion XXI (Jordi Savall), Il Suonar Parlante (Vittorio Ghielmi), Orphénica Lyra (José Miguel Moreno), Al Ayre Español (Eduardo López Banzo), es miembro fundador de More Hispano (Vicente Parrilla) entre otras muchas con quién ofrece regularmente conciertos en toda Europa, Japón, EEUU y Latinoamérica.

En calidad de solista ha actuado con orquestas de la talla de Ensemble Vocal de Lausanne (Michael Corboz), Sinfónica de Galicia (Franz Brügen), Orquesta Barroca de Sevilla, Al Ayre Español, entre otras.

Ha realizado numerosas grabaciones para sellos discográficos (Alia Vox, Glossa, Winter&Winter, Tactus, Arsis, Enchiriadis, etc,), televisiones y radios en todo el mundo.

Además de la música antigua ha colaborado como solista en espectáculos de flamenco en la Bienal de Flamenco de Sevilla y también realiza incursiones en el campo de la música contemporánea y el Jazz.

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La nueva Carmen española

29 06 2010

TEMPORADA LÍRICA 09|10


Carmen

Drama lírico en cuatro actos de Georges Bizet, sobre libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, según la obra de Prosper Mérimeé.

Solistas: Nancy Fabiola Herrera, Albert Motserrat, Ángel Ódena, Ainhoa Garmendia, José Antonio García, Rosa Caballero, María Lourdes Bénitez, José Manuel Díaz, Francisco Heredia, Salvador Fernández Castro y Leonor Leal

Orquesta Filarmónica de Málaga

Coro de Ópera de Málaga

Escolanía Santa María de la Victoria

Director musical: Lorenzo Ramos

Teatro Cervantes, viernes 25 de junio de 2010

Bizet no llegó a disfrutar el éxito arrollador que alcanzó, años más tarde, su trabajo más emblemático, al punto de que algunos de sus biógrafos creen que el fracaso del estreno en París pudo acelerar la dolencia que lo arrancó de la ciudad del Sena. Casualidad o no tampoco los franceses son profetas en su tierra, siendo Viena la catapulta que convertiría a Carmen en el emblema de la ópera francesa. Una generosa centuria después, el coliseo malagueño colgó el cartel de no hay entradas para la cuarta puesta en cartel del drama inspirado por Mérimée. A pesar de esos pitos ignorantes y el tradicional bus full de guiris, el maestro Ramos ha conseguido un éxito más que merecido y reconocido por el público malagueño.

La noche pasada fue inolvidable por varias razones reseñables: en primer lugar, la apuesta por un elenco netamente español, con acento malagueño entre los propios solistas una razón de más para la enhorabuena, muy a pesar de los tibios vientos que corren, frente a ese momento dorado que vive la lírica en nuestras fronteras. A pesar de la sencillez de la producción escénica, procedente del Villamarta de Jerez, con más intención que resultado cumplió su objetivo de ambientar esa Sevilla idílica donde se recrea la obra, complementado eso sí, con un amplio reparto de figurantes que en ocasiones dieron la imagen de saturación del escenario, restando cierto dinamismo a la historia. Pocas veces hemos visto un espectáculo tan completo donde danza, música y canto consiguen ese equilibro que lleva al espectador a adentrarse en el drama.

Otras de las razones del éxito viene de la mano de la propia OFM, que brindó una interpretación medida, condicionada por las limitaciones del foso del Cervantes, clara y brillante gracias a la batuta del maestro Ramos, que partitura en mano resolvió con éxito la obertura y los distintos intermedios, así como dominar a la orquesta en el acompañamiento de solistas y coro. Lo escuchado este viernes de estreno ejemplifican claramente el trabajo previo hecho por la orquesta. De la misma manera, y como es ya es costumbre el Coro de la Ópera de Málaga dio todo un ejemplo de profesionalidad en la escena, de equilibro en las cuerdas, especialmente en los tenores, que en los últimos tiempos precisaban cierto refuerzo y sin duda alguna la magnifica cuerda de sopranos y contraltos, todos bajo la cuidada atención del tenor Francisco Heredia, que afrontó también el papel de contrabandista, que junto a Benítez, Caballero, Díaz y Herrera hicieron del Nous avons en téte une affaire uno de los momentos más brillantes de la noche..

Y finalmente Nancy Fabiola Herrera, la que probablemente recoge el testigo de las grandes mezzo españolas que han convertido la obra de Bizet en toda una referencia, literalmente enamoró al público malagueño, hasta ponerlo de pie y arrancarles buena parte de sus aplausos. Cantante plena de color, de fraseo impecable y emisión nítida, redonda, muy generosa en el plano agudo, nada forzado, que complementa con su propia presencia en escena. Muy entregada también fue la participación de Albert Montserrat que defendió el rol de Don José. No podemos olvidar, también, la Micaela de Ainhoa Garmendia, una voz prometedora, potente, clara en los agudos, con un timbre generoso y aterciopelado otras. Ángel Ódenas aunque aceptable hizo un Escamillo que apetecía hecho de serie.

En definitiva, estas razones hacen inolvidable la premier del pasado viernes, donde quedó claro la suficiencia y el nivel de los profesionales españoles, con el maestro Ramos a la cabeza al que animamos a perseverar en el trabajo presentado en su primera Carmen y como titular de la Temporada Lírica de Málaga.

Alejandro Fernández 07|06|2010

Alejandro Fernández 27|06|2010





FESTIVAL DE MÚSICA ANTIGUA. NAO D’AMORES

28 06 2010

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MISTERIO DEL CRISTO DE LOS GASCONES

29|06 21:00 h. Teatro Echegaray

Ficha artísitca

 DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN

Ana Zamora

INTERPRETACIÓN Y MANIPULACIÓN DEL CRISTO

Elvira Cuadrupani

David Faraco / Juan Pedro Schwartz

Alejandro Sigüenza

Nati Vera

INTERPRETACIÓN MUSICAL

Alicia Lázaro (Vihuela y Zanfoña)

Eva Jornet / Elvira Pancorbo

(Flautas, Cromorno y Chirimía)

Isabel Zamora (Espineta y Cornamusa)

Sofía Alegre / Laura Salinas (Viola de Gamba)

MÚSICA ORIGINAL, ARREGLOS Y DIRECCIÓN MUSICAL

Alicia Lázaro

TRABAJO DE TÍTERES

David Faraco

DISEÑO Y REALIZACIÓN DEL CRISTO

Miguel Ángel Coso

David Faraco

Sofie Krog

DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA

Richard Cenier

VESTUARIO

Deborah Macías

ILUMINACIÓN

Miguel Ángel Camacho (A.A.I)

COREOGRAFÍA

Lieven Baert

TRABAJO DE VERSO

Ernesto Arias

AYUDANTE DE DIRECCIÓN

Elena Rayos

COORDINACIÓN TÉCNICA

Amalia Portes

REGIDURÍA

Elena Manzanares

REALIZACIÓN DE VESTUARIO

Ángeles Martín

Nuria Martínez

REALIZACIÓN DE ESCENOGRAFÍA

Richar Cenier

Peroni

 La leyenda del Cristo de los Gascones se sitúa en la repoblación que la ciudad de Segovia experimentó desde el siglo XI a finales del siglo XIII. En realidad, este nuevo mapa de la geografía humana responde al de la totalidad de las marcas  reconquistadas: una vez ganadas éstas, los cristianos encontraron bajo su gobierno enormes extensiones desiertas que, como territorio de nadie, se prestaban a la fácil reocupación por parte de los mahometanos. Desde la primera incursión de Fernán González, ya en el siglo IX, se hicieron así necesarias las urgentes repoblaciones de estas zonas con el fin de no perder lo recobrado; elemento fundamental de este empeño fue la consolidación de la orden de Caballería, cuyos miembros defendían la frontera y contribuían al asentamiento masivo en municipios y provincias, con aspiraciones a constituir una nueva nobleza independiente de derechos de sangre que la Corona veía con buenos ojos como modo de poner coto a las cada vez más severas exigencias de la nobleza tradicional. Sin embargo, el verdadero empuje que hizo culminar con éxito estas repoblaciones vino de los cristianos europeos, en su mayor parte franceses y alemanes, que acudieron a la llamada de los reinos peninsulares cristianos bajo la promesa de paz y prosperidad en aquellos terrenos reconquistados. Muchos habían sufrido el hambre y las guerras sin cuartel en sus países de origen, así que la posibilidad de terminar sus días en un trance de tranquilidad, con un futuro que parecía propiciar mayores garantías para sus hijos, fue abrazada por muchos. La consolidación del Camino de Santiago tiene mucho que ver con este episodio histórico, en el que España define su población a partir de la imprescindible contribución de los habitantes extranjeros.

La citada leyenda del Cristo de los Gascones, más allá de su carácter piadoso, constituye otro ejemplo decisivo de este particular: fue a comienzos del siglo XIII cuando ocurrió el suceso en Segovia, que despertó un fervor popular todavía cálido. Por aquel entonces, en torno a la ermita de los Santos Justo y Pastor y la iglesia de El Salvador, a las afueras de la ciudad, quedó conformado un arrabal donde se establecieron gentes humildes, en su mayoría artesanos que vivían ajenos a todo cuanto ocurría intramuros, donde las acaudaladas familias burguesas disfrutaban de su hegemonía. Allí acampó un día una compañía de gascones y alemanes que portaban un Cristo a modo de procesión, pero guardado en una caja y transportado por una mula a la que habían vendado los ojos. Cuenta la leyenda que los gascones habían fabricado la talla en su patria y que, admirados por la belleza de la misma, cada cual quería llevarla consigo. Fue tal la disputa que decidieron subirlo a lomos de la acémila a la que habían privado de la vista con la venda para que así decidiera la providencia (este tipo de recursos es habitual en la mitología cristiana: recuérdese la leyenda de San Ramón Nonato), sin contar con que el animal les conduciría, a través de buena parte de Europa, hasta Segovia. La mula se inclinó al fin a las puertas de la ermita de San Justo, donde murió, y así entendieron los gascones que era la voluntad de Dios la presencia del Cristo en aquella capilla.

Allí se instalaron también ellos, y allí continúa la imagen románica, una de las más hermosas de Castilla, testigo silencioso del transcurrir de los siglos y ganador de la admiración de miles de devotos.

 

El Misterio del Cristo de los Gascones con el que la compañía segoviana Nao d’Amores participa en el Festival de Música Antigua de Málaga es una recreación teatral libre de esta leyenda mediante la representación de la Pasión y Resurrección, y contiene todos los elementos estéticos que quedaron acuñados en la Edad Media con la religiosidad popular como eje fundamental. Tras su estreno en 2007 en la hoy iglesia de San Justo, el montaje pasó a ser considerado por la crítica como uno de los espectáculos imprescindibles de aquel año, con músicas interpretadas en directo que responden con eficacia tanto a la puesta en escena como al espíritu mismo de la propuesta. Nao d’Amores presenta una reconstrucción contemporánea, creada para el público actual, que emplea el lenguaje de títeres (la misma reproducción del Cristo de los Gascones es una marioneta) y otros recursos diversos en cuanto a técnica y  alcances, en un discurso actual y de plena significación en el siglo XXI. Sin embargo, la línea que traza la propuesta conduce a los mismos orígenes del teatro medieval europeo, a los albores del siglo XI, cuando se tienen las primeras noticias de representaciones de pasajes de los Evangelios en el mismo interior de las iglesias. Se recoge aquí el mismo empeño que movió a los griegos a escenificar sus tragedias y comedias en honor de Dionisos, ya en el siglo IV a.C.: el de introducir al espectador en una realidad distinta a la propia de la que sin embargo termina formando parte elemental. El de explicar lo inexplicable mediante esta suerte de juego de identidades. Si en las competiciones griegas los sátiros desfilaban junto al altar del dios, en las iglesias los misterios divinos se encarnan ante los ojos atónitos de los fieles junto al sagrario. Lo escrito queda para el patrimonio de conventos y abadías; lo vivido, el teatro, prende en el pueblo.

Pronto, esta representación, fiel a las Sagradas Escrituras incluso en su extensión, sale a la calle, conquista la urbe, se muestra a miradas públicas, propias y extrañas, con una intención plenamente evangelizadora y catequética. El arte dramático se acuña y profesionaliza, el actor es consciente por primera vez de su arte, y aquí, los antiguos autos abren el abanico para representar no sólo episodios bíblicos, sino tradiciones que contribuyeron a sustentar y definir la misma fe.

Asistir, por tanto, a este Misterio propuesto por Nao d’Amores permite al espectador compartir esta suerte de filogénesis teatral, regresar a la mirada limpia y pura de aquellos inocentes que no sabían qué pensar cuando veían a sus Cristos fuera de sus altares. Una palabra trascendente que se ofrece.

Para el Misterio del Cristo de los Gascones, la compañía Nao d’Amores acude a diversas fuentes literarias y musicales. Las primeras incluyen los siguientes textos literiario-dramáticos: Lamentaciones fechas para la Semana Santa y Representación del nacimiento de Nuestro Señor de Gómez Manrique, Auto de la Pasión de Alonso del Campo, Pasión trobada y Las siete angustias de Nuestra Señora de Diego de San Pedro y Coplas de Vita Christi y Varias obras religiosas de Fray Íñigo de Mendoza. En cuanto a las segundas, las músicas provienen del Cancionero de Segovia, del Cancionero Musical de Palacio, el Cancionero de Montecasino y el Cancionero de Uppsala, además de un kyrie extraído de una misa de F. Peñalosa y algunas danzas de la segunda mitad del siglo XV, además de citas litúrgicas de las pasiones de J. Anchieta y el Pasionario Toledano. Se dan así cita referencias litúrgicas y paralitúrgicas que dan cuenta también del mestizaje, de los viajes y las distancias surcadas que alimentaron la música española también durante la Edad Media. Sirva el Misterio del Cristo de los Gascones, por último, para preconizar con ojos y aspiraciones del Medievo el salto a la Edad Moderna: la forja de una Historia en la que el encuentro entre culturas y artes iba a convertirse en imprescindibles hasta hacer del otro pieza insustituible para la supervivencia de uno mismo.

 Nao d’amores

La compañía

 En el año 2001, se fundaba en Segovia Nao d´amores, colectivo de profesionales procedentes del teatro clásico, y la música antigua que desarrolla una labor de investigación y puesta en escena en torno al repertorio primitivo español. El pasado mes de julio de 2008, iniciábamos una nueva etapa, con la firma de un convenio con el Excmo Ayuntamiento de Segovia mediante el cual, Nao d´amores, pasaba a ser Compañía Residente en la casa del Arco del Socorro.

 Se trataba de un primer paso en nuestra pretensión de llegar a asentar las bases de lo que podría ser un futuro Centro Teatral orientado hacia la creación escénica, que integraría la actividad investigadora y formativa, de un equipo artístico estable especializado en el período dramático anterior a nuestro Siglo de Oro.

Nuestro primer espectáculo, Comedia llamada Metamorfosea de Joaquín Romero de Cepeda, estrenado en el año durante el XXIV Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (2001) recibió el Premio José Luis Alonso de la Asociación de Directores de Escena de España a la mejor dirección novel de la temporada.

El segundo montaje de la compañía, Auto de la Sibila Casandra, de Gil Vicente, estrenado también en el Festival de Almagro (2003), abriría la puerta de acceso a nuestras participaciones en los principales Festivales de teatro clásico: Festival de Teatro Clásico de El Escorial (2003), Festival Medieval de Elche (2003), Jornadas del Siglo de Oro de Almería (2004), Festival de Arte Sacro de Madrid (marzo 2004), Festival Clásicos en Alcalá, (2004).

 El Auto de la Sibila Casandra, fue también incluido en la programación de temporada del Teatro de La Abadía de Madrid, cosechando un enorme éxito de crítica y público. En el verano de 2004, se estrenaría, una nueva producción de Nao d´amores: Auto de los Cuatro Tiempos, de Gil Vicente.

 Este espectáculo abría una sólida línea de colaboración con el Teatro de La Abadía , institución de alguna manera hermanada a la nuestra, que nos ofrecía su infraestructura como apoyo a la creación y nos invitaba nuevamente a formar parte de su programación de temporada.

 Este espectáculo, aún disponible en repertorio ha realizado más de 50 representaciones, en los escenarios más prestigiosos de España y Portugal.

En el año 2007, se estrenaba en Segovia Misterio del Cristo de los Gascones, en colaboración con la Junta de Cofradías de Semana Santa de Segovia y el Teatro de Abadía. Esta producción fue elegido Mejor y más interesante espectáculo del 2007 por la revista Cultural de El Mundo.

Recibió el Premio ADE de Dirección 2008 y ha quedado finalista a numerosos galardones: Premio Valle- Inclán 2008, Mejor Dirección y Mejor Espectáculo en los Premios Teatro de Rojas de Toledo 2008, Mejor dirección veterana en los Premios Chivas- Telón 08. En el año 2008, se estrenaba Auto de los Reyes Magos, nuestra primera experiencia de coproducción con el Teatro de La Abadía Como equipo estable de reconocida trayectoria en la puesta en escena de nuestro teatro primitivo, los componentes de Nao d´amores, han colaborado artísticamente con la Compañía Nacional de Teatro Clásico en los espectáculos Viaje del Parnaso (2005) de Miguel de Cervantes, bajo la dirección de Eduardo Vasco y Tragicomedia de Don Duardos (2006) de Gil Vicente, bajo la dirección de Ana Zamora.

 Ana Zamora Tardío

Dramaturgia y Dirección

Titulada Superior en Dirección de Escena por la Real Escuela Superior de Arte Dramático (1996-2000), ha ampliado su formación con directores como Jacques Nichet, Massimo Castri y Stephan Schuske.

En el año 2001, funda Nao d´amores, colectivo de profesionales procedentes del teatro clásico, el teatro de títeres y la música antigua, que desarrolla una labor de investigación y puesta en escena en torno al Teatro Primitivo. Con esta compañía ha estrenado los siguientes espectáculos: Comedia llamada Metamorfosea de Joaquín Romero de Cepeda (2001), Auto de la Sibila Casandra, de Gil Vicente (2003) y Auto de los Cuatro Tiempos (2004), Gil Vicente, Misterio del Cristo de los Gascones (2007) y Auto de los Reyes Magos (2008) en coproducción con el Teatro de la Abadía.

 Como directora, ha realizado puestas en escena de textos muy diversos:

Hojas del árbol caídas (2008), dramaturgia propia a partir de textos de José de Espronceda, Tragicomedia de Don Duardos de Gil Vicente (2006) para la Compañía Nacional de Teatro Clásico (espectáculo finalista a la mejor dirección de escena de la temporada en los premios de la ADE), El Amor al Uso de Antonio de Solís (2002) para la Compañía José Estruch, estrenado en el Corral de Comedias de Almagro; Mujer y Teatro un recorrido documental sobre la aportación de la mujer a la dirección de escena en los principios del siglo XX (2001), Antígona de Jean Anouilh (2001), La noche veneciana de Alfred de Musset (1999), Camino de Wolokolamsk 1 de Heiner Müller (1998), Las sirenas de Louis Charles Sirjacq (1998), Historia de una famosa hechicera a partir de un romance anónimo de 1811 extraído de los Archivos de la Inquisición (1996), Solsticio dramaturgia a partir de un estudio etnográfico sobre tradiciones estivales en Castilla (1995).

Ha sido Ayudante de Dirección del Equipo Artístico del Teatro de la Abadía, realizando además ayudantías concretas de varios espectáculos:

Ubú Rey (2002), de Jarry bajo la dirección de Àlex Rigola, El libertino (2003) de Eric Emmanuel Schmitt con Joaquín Hinojosa y Sobre Horacios y Curiacios (2004) de Bertolt Brecht, dirigida por Hernán Gené, (Premio MAX al Mejor Espectáculo de la Temporada). Ha trabajado para la Compañía Nacional de Teatro Clásico como Ayudante de Dirección del Equipo Artístico de Eduardo Vasco, habiendo realizado además, ayudantías para dos espectáculos concretos: El Castigo sin venganza de Lope de Vega (2005), y Viaje del Parnaso de Miguel de Cervantes (2005). A lo largo de su carrera profesional ha recibido numerosos premios entre los que podríamos destacar: Ojo Crítico de Radio Nacional (2008), Mejor Dirección de la Temporada (2008) y Premio José Luis Alonso (2001) ambos de otorgados por la Asociación de Directores de Escena de España, o su nominación como finalista al Premio Valle- Inclán (2008) por la puesta en escena de Misterio del Cristo de los Gascones.

 





VI FESTIVAL DE MÚSICA ANTIGUA. La tempestad

28 06 2010

Lunes 28|06 21:00 h. Sala María Cristina.

Locuras de Europa

Programa

I

Balleto a 4 Fechtschule (Escuela de esgrima)

Johan H. Schmelzer (1623-1680)

Diferencias sobre la Gallarda Milanesa

Antonio de Cabezón (1510-1566)

Sonata decima sesta a 4, per instromenti d’arco

Dario Castello (c.1590-c.1630)

D’ou vient cela

Antonio de Cabezón

Battaglia de Barabaso, yerno de Satanás

Andrea Falconiero (1586-1656)

II

Sonata XI en do menor de ‘Fidicinium

Sacro-Profanum’

Henrich Biber (1644-1704)

Diferencias sobre ¿Quién te me enojó, Isabel?

Antonio de Cabezón

Música de escena sobre ‘La tempestad

Matthew Locke (c.1622.1677)

Guillermo Peñalver, flauta

Jorge Jiménez, violín

Jose Manuel Navarro, violín

Antonio Clares, viola

Juan Pérez de Albéniz, violonchelo

Jorge Muñoz, violone

Marc Clos, percusión

Silvia Márquez, clave y órgano

Nota de prensa enviada por el gabinte de prensa del Festival:

Bajo el título Locuras de Europa, el grupo La Tempestad propone un paisaje musical y humano que transita más allá de las fronteras artísticas y políticas del Seiscientos y que contiene en su seno, a modo de intrahistoria, diversos protagonistas. El primero, si cabe, es el diplomático y escritor Diego Saavedra Fajardo (Algezares, Murcia, 1584 – Madrid, 1648), a quien está dedicado el programa a modo de homenaje. Nacido en la España de Felipe II, la misma en la que nunca se ponía el Sol, asistió sin embargo al desmoronamiento del Imperio con la premisa de la paz como única solución posible para aquel continente que, tras la sangrienta deconstrucción, asomaba bajo las ruinas. Si el Tratado de los Pirineos, firmado diez años después de su muerte, suponía el fin de la hegemonía española en el mundo a favor de la de Inglaterra y Francia, sus gestiones culminadas mucho antes en Ratisbona, Bruselas y Westfalia a favor del Conde-Duque de Olivares garantizaban en España la supervivencia del Estado que había crecido como un gigante al amparo de la Contrarreforma, sometido ahora a la crisis económica y política más grave de su historia, asfixiado por siglos de altísimos impuestos para la continuidad, a toda costa, de aquel proyecto megalómano que tendía sus redes desde América hasta Austria pasando por los Países Bajos. Buena parte de los éxitos de Saavedra Fajardo continuaron en Roma, primero como secretario del cardenal Gaspar de Borja y después como asistente del Marqués de Castel-Rodrigo, embajador decisivo para los intereses españoles en Europa. En 1633 fue designado diplomático en Alemania y en 1635 se integró en el Consejo de Indias mientras colaboraba en la coronación del emperador Fernando III como Rey de los Romanos en Ratisbona. En todo este empeño se advierte en Saavedra Fajardo una conciencia premonitoria: la necesidad de una Europa unida, capaz de sacrificar los intereses particulares de sus naciones para la mejor satisfacción de los compartidos, como marco fundamental para la prevención de guerras y catástrofes. Trescientos años después, el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la posterior Declaración Universal de los Derechos Humanos como respuesta al exterminio le darían la razón.

Concluyó nuestro diplomático su carrera con las negociaciones de paz que pusieron fin a la Guerra de los Treinta Años: ante sus ojos se dispusieron tragedias sin número, hecatombes y la demencia de un continente dispuesto a devorarse a sí mismo. Él mismo acuñó el término Locuras de Europa para referirse a tales desmanes, y en sus muchos escritos dejó impresos sus diagnósticos y vaticinios, la sentencia que vislumbraba a un territorio, el de las luces, las sombras, la fe y los imperios sanguinarios, que habría de ser uno o no sería. De este modo, el concierto de La Tempestad constituye una representativa y completa banda sonora de esta Europa, la convulsa del siglo XVII, la que había conocido epidemias sin número, genocidios fraticidas, exterminios en nombre de confesiones con muchas más convergencias que diferencias y que en el Barroco viviría los contrastes de una expresión cultural vivida hacia dentro, correspondiente a los dominios que habían sido ganados por la Reforma, y otra transmitida hacia fuera, seña de los países más próximos al Mediterráneo.

Este tesoro musical comienza cronológicamente con un antecedente decisivo, Antonio de Cabezón (1510-1566), segundo protagonista clave de estas Locuras de Europa, que no coincidió en el tiempo con Saavedra Fajardo pero cuya inclusión aquí se justifica por dos motivos incontestables: el primero, la propia celebración del quinto centenario del músico; el segundo, su condición natural de marco estético para albergar y comprender todo cuanto durante el siglo siguiente fue musicalmente alumbrado. El organista se mantuvo al servicio de la corte de Felipe II a través de la Capilla Real de Castilla y compuso su obra a la mayor gloria de un Imperio cuyos rescoldos supo aprovechar el diplomático para la conveniencia de España y de su, todavía, preeminencia en Europa. Si Antonio de Cabezón conserva esa categoría de faro último en la Historia de la Música de nuestro país, que habría de iluminar los oscuros pasajes que no se darían por vencidos hasta el siglo XX, ahora, a través de las Diferencias sobre la Gallarda Milanesa, D’ou vient cela y las Diferencias sobre ‘¿Quién te me enojó, Isabel?’ el espectador del Festival de Música Antigua de Málaga tiene la oportunidad de comprobar cómo su obra mantuvo su impronta y oportunidad estética aún cuando aquel sometimiento del mundo en que fue escrita abrazaba sus estertores. Continúa este caudal de música, ya propiamente en el siglo que nos ocupa, con la Escuela de Esgrima, del virtuoso violinista Johann H. Schmelzer (1623-1680), que culmina una partitura de paradigmático corte barroco al reunir elementos de la música popular austriaca y la más depurada categoría de recursos expresivos para su instrumento, sin renunciar a cierta intención pedagógica en este trabajo. Otro virtuoso

del violín fue el checo Henrich Biber (1644-1704), que dejó para la posteridad su Fidicinium sacro-profanum (1683), una colección de doce sonatas para uno o dos violines, dos violas y bajo que se hace presente en este programa mediante una representativa Sonata XI en do menor. En cuanto a Italia, en la que, como hemos visto, Saavedra Fajardo desarrolló una parte imprescindible de su desempeño diplomático, Locuras de Europa presenta en la Sonata decima sesta a 4 de Dario Castello (1590-1630) un ejemplar exponente del stile moderno, el equivalente instrumental a la seconda practica acuñada en los madrigales de Monteverdi, que delega en el virtuosismo del instrumento toda la capacidad expresiva que en ésta ejerciera la palabra mediante sus secciones contrastantes, sus tiempos y afectos.

Similares recursos pueden constatarse en la pieza Battaglia de Barabaso, yerno de Satanás extraída de Il primo libro di canzone del napolitano Andrea Falconiero (1586-1656), quien mantuvo una larga vinculación con España y que representa como pocos el intercambio de músicos que durante el siglo XVII se produjo entre las cortes europeas, elemento decisivo para la proyección de la música española en paralelo a la promoción de su monarquía.

Por último, cabe considerar protagonista de nuestra historia a William Shakespeare (1564-1616) a través de la composición musical La tempestad, de Matthew Locke (1622-1677), inspirada en el último drama, del mismo título, escrito en solitario (en 1611) por el tutor de Hamlet. A través de la historia del exiliado Próspero, oculto en una isla cuyas fuerzas naturales logra dominar, a la manera de un dios pagano, para dar forma a su venganza, el poeta revela el trágico fin de las utopías renacentistas: hasta el hombre más cultivado es capaz de entregarse a lo irracional cuando sólo acepta en la violencia la respuesta. Locke indaga en el esoterismo y en las humanas ansias contenidas en el texto con un proverbial sentido de la armonía y efectos sonoros hasta entonces inéditos. Toda Europa, en fin, la del pasado y la del futuro, tan semejantes, queda contenida en un puño descrito y forjado como sólo la gran música puede hacerlo.

La Tempestad

“Expresividad y fascinación…”

Son los atributos con que la crítica se ha referido a La Tempestad, que desde su creación en 1999 se ha presentado al público en festivales de música antigua como el de Aranjuez, Daroca, Cádiz, Sevilla,  Marbella, Santillana del Mar, II Ciclo de Música Sacra de Almería, VII Festival Internacional de Interpretación Musical de Jaca, Ciclo de

Música Antigua en la Real Capilla de Santa Isabel (Zaragoza), Festival Musika- Música del Palacio Euskalduna en Bilbao, Ciclo de Cantatas del Ayuntamiento de Madrid, etc. Destaca su reciente participación en el VII Festival Internacional de Música  renacentista y Barroca “Misiones de Chiquitos” en Bolivia y en el Encuentro Euro-boliviano de La Paz.

Sus miembros, formados en importantes conservatorios europeos (Toulouse, usikhochschule de Viena, Sweelinck Conservatorium de Amsterdam, Koninklijk Conservatorium de La Haya) con los grandes especialistas de la música antigua, cuentan con diversas grabaciones y premios en concursos nacionales e internacionales, y todos ellos trabajan con prestigiosos conjuntos dedicados a este repertorio, como Al Ayre Español, La Real Cámara, El Concierto Español, Amsterdam Baroque Orchestra, The Orchestra of the 18 century, European Union Baroque Orchestra, La Stravaganza, Orquesta Barroca de Sevilla, etc., con quienes han actuado tanto por la geografía española como por toda Europa, Israel, América, China…

Debido a la diversidad de programas que abarca, el grupo oscila entre el pequeño y mediano formato y, aunque a menudo colaboran con cantantes invitados, su enfoque instrumental se refleja en sus programas más habituales, que comprenden repertorio como los Quintetos de L. Boccherini, La Ofrenda Musical de J. S. Bach, las Piezas en Concierto de J. Ph. Rameau, los Tríos de C. P. E. Bach o las Sinfonías de Londres de J. Haydn, sin olvidar obras de autores españoles como A. Soler, J. Oliver y Astorga o M. Cavasza. En los últimos tiempos La Tempestad se ha centrado en la música de cámara de la segunda mitad del XVIII, aunque su repertorio se extiende desde el siglo XVII hasta incursiones en el XX.

La discografía de La Tempestad incluye los Tríos para flauta, viola y clave de C. Ph.E.Bach (Arsis 4204); “Caro Dardo” (MMA 2007), dedicado a las luchas entre los castrati y sopranos de la época de Farinelli; actualmente se encuentran inmersos el la grabación de la integral de las Sinfonías de Londres de J. Haydn en el arreglo de J.

P. Salomon, proyecto coproducido por la Consejería de Cultura de la Región de Murcia y el Festival de Música Antigua de Aranjuez.

Entre los próximos proyectos figuran la presentación de esta última grabación en la XVI Edición de Música Antigua Aranjuez, Teatro Real de Madrid, Ciclo de Cámara del Auditorio de Murcia, XXV Festival Internacional Iberoamericano de Música de Cádiz y en el XXIX Festival Internacional de Música Pau Casals de El Vendrell. Para el próximo

2010 La Tempestad ha sido invitada a participar en el VIII Festival Internacional de Música Barroca Misiones de Chiquitos (Bolivia) y en el VIII Festival Internacional de Música Antigua “Estaban Salas” de La Habana (Cuba). La Tempestad ha recibido ayuda del INAEM (Ministerio de Cultura).

En una época en la que el arte se basa en los extremos y en la dualidad tensión/calma, La Tempestad intenta extender al máximo la paleta sonora y expresiva, de tal modo que el público disfrute de una música que, lejos de quedarse en la partitura, atrape, despierte, incite, mueva y conmueva, reflejo éste de una de las principales funciones de la música del barroco.

Más información en http://www.latempestad.es

Silvia Márquez

Clave y Órgano

Nacida en Zaragoza, fue Primer Premio en el Concurso Permanente de Juventudes Musicales 1996 en las especialidades de Clave y Órgano (concurso al que ha sido invitada como Jurado en las últimas ediciones); Premio Especial del Jurado a la mejor interpretación histórica y Mención de Honor en el Concurso Internacional “Primavera de Praga” 1999; Mención de Honor en el Concurso Internacional de Clave de Brujas (Bélgica) 2001; Tercer Premio en la I Bienal Internacional de Jóvenes Organistas de Granada 2002; Segundo Premio en el IV Premio de Interpretación de Alcoy 2002.

Miembro de la Orquesta Barroca de la Unión Europea 2001, con la que ha actuado en Francia, Alemania, Inglaterra, Holanda, Bélgica, Italia, España, Hungría y China, bajo la dirección de Roy Goodman, Andrew Manze, Alfredo Bernardini y Edward Higginbottom.

Tras obtener los Títulos Superiores de Clave y Órgano con J.L.González Uriol en el Conservatorio Superior de Música de Zaragoza, (Premio de Honor Fin de Grado Medio en Órgano y Premio de Honor Fin de Grado Superior en Clave y Música de Cámara), prosigue sus estudios, becada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Gobierno Holandés, en el Sweelinck Conservatorium de Amsterdam y el Real Conservatorio de La Haya: clave (Jacques Ogg y Menno van Delft), clave contemporáneo (Annelie de Man), órgano (Jacques van Oortmerssen) y fortepiano (Stanley Hoogland), obteniendo el Diploma Superior holandés.

Participa en cursos y seminarios con profesores como Gustav Leonhardt, Jesper Christensen, Jan Willen Jansen, Guy Bovet, Jon Laukvik, Christine Whiffen , Andrea Marcon, Patrick Cohen, Lars Ulrik Mortensen, Montserrat Torrent, etc. Ha realizado cursos de postgrado en el C.S.I.C. (sección de musicología) en Barcelona, así como en la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente prepara su tesis centrada en la música española para clave del siglo XX (Universidad de Granada).

Ha ofrecido recitales en España, Francia, Suiza, Holanda, Italia, Croacia, Andorra, etc, en festivales como: Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Jornadas Internacionales de Órgano de Zaragoza, Festival de Verano de Segovia, Ciclo de Órgano del Palacio Euskalduna en Bilbao, Los Venerables en Sevilla, Semana de Música

Contemporánea de la fundación De Suite (Ijsbreker, Amsterdam), sala De Unie (Rotterdam, 1996), Ciclo de Música Antigua del CSIC en Barcelona, Festival Suisse L’Orgue 2000, Festival Internacional Organum Histriae (Croacia), Festival Internacional de Órgano de Andorra, Música Antigua en la Real Capilla de Santa Isabel de Zaragoza, etc.

Ha actuado como solista con la Orquesta de Cámara Española, Orquesta Barroca Sinfonia de Murcia, Orquesta Sinfónica de Murcia, Solistas de la Orquesta Barroca de Sevilla y Grupo Enigma-Orquesta de Cámara del Auditorio de Zaragoza. Varios de sus conciertos han sido emitidos por RNE2, BBC, RTL y la Radio Checa, y entre sus grabaciones se encuentra música de Roderik de Man para el sello holandés Attaca (1999), Vivaldi (Warner 2004, con Ara Malikian) y D.Scarlatti o Haendel (Caro Dardo MAA006). Desarrolla su actividad camerística junto al clavecinista Alfonso Sebastián (CD con música de L.Boccherini para dos claves) y como integrante del grupo barroco

La Tempestad (www.latempestad.es). En 1999 obtiene por oposición la plaza de Clave en el Conservatorio Profesional de Música de Murcia.

Actualmente imparte clases en el Conservatorio Superior de Música de Aragón.






EDMON COLOMER: DESEO, SUEÑO Y REALIDAD PARA LA OFM

28 06 2010

La marcha del maestro Ceccato, en la temporada 2008-2009, dejó entre los aficionados cierto regusto amargo, no sólo por la curiosidad de la programación para la nueva temporada que concluimos hace unas semanas, sino también, la incertidumbre entorno a qué nombres se barajaban para el nuevo titular de la OFM. Abonados y aficionados hemos visto y escuchado con más o menos acierto, dudosa o acertada idoneidad quince batutas diferentes, con los consabidos cambios de matices en el sonido de la primera orquesta, que no acaba de encontrar.

Resulta inconcebible que en vísperas de la celebración del veinte aniversario de la puesta en marcha de la institución, sigamos demandando un director titular que defina claramente, la línea por la que ha de avanzar la Filarmónica y ocupar un lugar destacado dentro de la escena española. Afortunadamente, el gusto por la gran música en la ciudad está asentado, y no precisa de justificación ni tan siquiera que se siga toreando el tan ansiado auditorio soportando estoicamente la inaceptable acústica del Cervantes, sencillamente deseamos una gran orquesta.

Pese a todo, celebramos la elección, forma que también podría ser cuestionable, del maestro Colomer, una batuta seria, solvente y adaptado al nuevo perfil enarbolado tras la marcha del anterior titular. Suspicacias aparte, insistiendo en la idea de permanencia, de continuidad y sobre todo claridad que ha de dirigir a la OFM, esa y no otra es esa la mejor apuesta cuando los vientos soplan a favor y en contra. Con auditorio o sin él, seguimos sin encontrar un sonido propio, por otro lado, unas de las razones de continua sangría de abonados, amén de otras consideraciones que hoy no vienen al caso. Todas estas consideraciones vienen a colación por la presentación en la mañana de ayer de la nueva temporada de abono de la OFM con Edmon Colomer como director titular y artístico, aunque su influencia se va a notar con la sexta edición del Festival de Música Antigua que arranca el próximo lunes.

Frente al eclecticismo que dominó la pasada temporada, Colomer apuesta por lo sautores del romanticismo especialmente en los sinfonistas que ahondaron en la huella beethoveniana: Brahms, Bruckner y Mahler, este último protagonista de dos programas imprescindibles. No podemos olvidar los dos primeros programas centrados en la escuela rusa y que abren la temporada con un más que apetecible Prokofiev, al que seguirá una segunda jornada con el mejor Tchaikovski y Ptruchka de Stravinski. El clasicismo queda representado por Mozart y la quinta de Beethoven. En navidad descubriremos a Elgar que compartirá escenario con el Coro de Ópera de Málaga y el Cármina Nova será el protagonista del extraordinario de Semana Santa con el Réquiem de Fauré. La música del siglo pasado y la contemporánea también juega un papel destacado en la apuesta de Colomer con nombres como Bartók, Penderecki o Adams. Finalmente de la escuela rusa a la música estadounidense que cerrará en junio próximo el primer acercamiento del nuevo titular con el público malagueño.

Resulta difícil encontrar el equilibrio y una doble pirueta justificar una propuesta musical que deja entrever el giro que espera conseguir el maestro Colomer, con todo, la nueva temporada de abono promete ser más que una carta de presentación, una declaración de intenciones. Tengamos la fiesta en paz y celebremos como un gran éxito estos veinte años de andadura de la OFM. Bienvenido maestro.

Alejandro Fernández 07|06|2010

Alejandro Fernández 24|06|2010





OFM TEMPORADA 10|11

28 06 2010

Presentación de la temporada de conciertos de la OFM

El Pasado lúnes 23 de junio fue presenada la próxima temporada de conciertos de la OFM, quince conciertos donde la música del siglo XX tendrá un protagonismo especial. Otra de las particularidades de esta programación es la presencia ya como director musical y artístico de Edmon Colomer. Os reproducimo a continuación la nota de presensa facilitada por el gabinete de prensa de la OFM:

Quince conciertos componen la programación del abono de la temporada 2010/11 de la Orquesta Filarmónica de
Málaga (OFM) que está marcada por la incorporación de Edmon Colomer, nuevo director titular y artístico de la formación musical, que en febrero cumplirá el XX aniversario de su nacimiento, hecho que se conmemorará con un programa netamente español en el que se estrenará una obra de encargo del malagueño Martín Jaime.
Una programación que se acercará  al clasicismo, el romanticismo y el impresionismo y que también hará una inmersión en la música del siglo XX y en el repertorio contemporáneo. Desde el virtuosismo  del violinista malagueño Jesús Reina leyendo a Tchaikovski , en el segundo de los programas titulados “Rusia atávica”, hasta la interpretación de “City Noir”, de John Adams, composición que cerrará el curso en junio con una sesión dedicada a los compositores estadounidenses actuales.
El nuevo ciclo de la OFM presenta una rica variedad de solistas y directores de prestigio internacional y de relevantes obras concertantes y sinfónico-corales. La temporada 2010-2011 estará protagonizada, entre muchos otros, por el que quizá sea el mejor trompa español, Javier Bonet; los prestigiosos pianistas Nelson Goerner y Gülsin Onay; el barítono Iñaki Fresán, y los directores invitados Marco Guidarini, Howard Griffiths, Michael Stern o el ya habitual Juanjo Mena, que se enfrentará al reto de conducir “La canción de la tierra” de Mahler.
Una programación que a los tradicionales conciertos de Navidad y Semana Santa, también sumará los homenajes al ya citado Mahler y Schumann, en sus respectivos aniversarios; que seguirá en la labor de acercar la música clásica a los más pequeños; que mantendrá su estrecha colaboración con el Coro de Ópera de Málaga y la Coral Cármina Nova; y que además, como novedad, incorpora un ciclo de encuentros compuesto por cuatro sesiones, presentados por Edmon Colomer, que bajo el título “Una hora con el maestro”, intentará dar conocer al público distintos aspectos de la programación que ahora se presenta.

Pulse aquí para descargar toda la programación







CARMEN

23 06 2010

Temporada Lírica 09|10

Viernes 25|06 21:00 h. Domingo 27|06 20:00h.

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Ópera en cuatro actos con libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy y música de Georges Bizet.
Estrenada en París el 3 de Marzo de 1875.

Producción musical del Teatro Cervantes de Málaga.
Producción escénica de la Fundación Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera en coproducción con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Carmen:  Nancy Fabiola Herrera
Don José:  Albert Montserrat
Escamillo:  Ángel Ódena
Micaela:  Ainhoa Garmendia
Frasquita:  Rosa Caballero
Mercedes:  María Lourdes Benítez
Zúñiga:  José Antonio García
Morales:  Salvador Fernández Castro
Dos contrabandistas: Remendado  Francisco Heredia y Dancairo  José Manuel Díaz

CORO DE ÓPERA DE MÁLAGA
Director del Coro:  Francisco Heredia

ESCOLANÍA SANTA MARÍA DE LA VICTORIA
Director de la Escolanía:  Narciso Pérez del Campo

ORQUESTA FILARMÓNICA DE MÁLAGA

Dirección de escena:  Francisco López

Dirección musical:  Lorenzo Ramos

Programa de mano

En la nota de prensa facilitada por el Teatro Cervantes leemos la siguiente información sobre el elenco artístico y la puesta en escena de Carmen, título que reaparece por cuarta vez en el Coliseo malagueño:

Nancy Fabiola Herrera es una de las cantantes más cotizadas en el rol de la cigarrera de la ópera de Bizet, con la que debutó en el Metropolitan de Nueva York en la producción de Zeffirelli de 2005, y que ha interpretado en medio mundo, desde la Arena de Verona hasta el Royal Opera House londinense. El papel del cabo enamorado de la racial gitana sevillana lo encarnará el tenor Albert Montserrat, que será el ‘Don José’ de una producción escénica del Villamarta de Jerez y musical del coliseo municipal malagueño.

El maestro Lorenzo Ramos recordó que Carmen, “obra culmen de la ópera romántica y precursora del verismo”, es la cuarta vez que se representa en el Cervantes, adonde llega en una lectura escénica “personal y respetuosa” de López. El director de escena ha diseñado un montaje inspirado, según comentó esta mañana, “en el formato de tragedia griega”, desarrollado en un espacio único en el que el coro tiene una función creadora y que aborda tres aspectos fundamentales de la obra de Bizet: “el viaje existencial, del amor a la muerte, y del Norte al Sur; la encrucijada de caminos, y por último su aspecto de gran tragedia, de tragedia griega”. Por su parte, Nancy Fabiola Herrera puntualizó que su personaje “es una mujer tremendamente práctica, pasional, caprichosa, adulta y niña a la vez, que usa sus armas de seducción para lograr lo que quiere y que es al mismo tiempo sincera”. De hecho, la mezzo destacó como señas identificativas de este montaje concreto “el carácter intimista y sincero, sobre todo en lo que respecta al amor”, de la cigarrera. Albert Montserrat, por último, insistió en la complejidad de su rol. “Es el más difícil que he tenido que abordar; complejo, con matices, muy difícil actoralmente, y que requiere mucha psicología”, comentó el tenor.

Celebérrima ópera, la obra lírica francesa más representada del repertorio, Carmen es la obra maestra de un Bizet que si bien no estuvo en España sí que se empeñó en que sus libretistas, Henri Meilhac y Ludovic Halévy, adaptaran la novela homónima de Prosper Mérimée, que recorría los tópicos de nuestro país. Toros, bandoleros, flamenco, gitanas y pasiones raciales se dan cita en una trama en la que el amor no correspondido, los celos y la venganza se colorean con unas melodías imperecederas, como la ‘Habanera’ del primer acto o la canción del ‘Toreador’, que aparece en varios momentos de la ópera.

La Orquesta Filarmónica de Málaga y las voces del Coro de Ópera de Málaga, que dirige Francisco Heredia, y la Escolanía Santa María de la Victoria, conducida por Narciso Pérez del Campo, componen el sustrato musical de una producción en la que también intervienen Ángel Ódena (‘Escamillo’), Ainhoa Garmendia (‘Micaela’), Rosa Caballero (‘Frasquita’), José Antonio García (‘Zúñiga’), María Lourdes Benítez (‘Mercedes’), José Manuel Díaz (‘Dancairo’), Salvador Fernández Castro (‘Morales’) y Francisco Heredia (‘El Remendado’). El protagonismo de la obra recae en Albert Montserrat, que empezó su carrera como barítono pero que 2002 debutó en la cuerda de tenor, en la que ha encarnado entre otros a ‘Pinkerton’ (Madama Butterfly), ‘Poglione’ (Norma), o ‘Rodolfo’ La bohème), y, sobre todo, en Nancy Fabiola Herrera, una cantante a cuyas dotes líricas añade unas alabadas cualidades actorales.








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