Amigos todos: Tras el descanso estival, volvemos con renovadas fuerzas, para seguir trabajando en este pequeño reducto de todos aquellos que amamos la música. Quisera daros las gracias por vuestas visitas y comentarios, en muy pocos meses hemos registrado tres mil entradas en Málagamúsica, y creedme que anima mucho, la mejor reconpensa sin comparación.
Aunque fue publicada en los días previos al estreno de Carmen, hemos reservado para el inicio de la temporada la entrevista que realizamos al maestro Lorenzo Ramos.
«Hoy en día, con los medios que tenemos, es impensable una temporada de 6 títulos» El director de la Temporada Lírica del Teatro Cervantes evalúa su primer curso malagueño –que concluye hoy con la última función de Carmen– y anticipa las claves de la siguiente.
Primera temporada: Este primer año ha sido una toma de contacto con la ciudad, el teatro, la orquesta, el coro… Estoy amplimente satisfecho del resultado, pese a la crisis económica que afecta a todos los teatros. Indudablemente todo se puede mejorar, pero para ello muchas veces los costes son excesivamente elevados y no podemos asumirlos: hay que ser conscientes de que hoy en día, con los medios que tenemos, no se puede plantear una temporada de seis títulos, con tres funciones, con un Rigoletto, una Tosca, una Traviata… Llegué al Cervantes en un momento un tanto crítico, que coincidió con la salida de Salomón Castiel [anterior gerente del Teatro] y estuve seis meses sin avanzar prácticamente nada, hasta el nombramiento de Charo Ema [actual gerente]. En esta situación económica, los responsables del Teatro decidieron reducir la temporada a tres citas; entonces yo me dije: «Cómo podemos hacer para que al menos no se reduzca el número de títulos». Y me respondí con la fórmula del doble título, una fórmula acertada ya que habiendo sólo tres citas en una de ellas damos a conocer dos obras.
Producción propia: Es muy difícil apostar por la producción propia de óperas y zarzuelas. Aquí, en el Teatro Cervantes, en Málaga se ha apostado por otras cosas como el Festival de Cine Español, que está muy bien, que genera réditos para la ciudad… Y no se puede tener todo. Pero siempre hay soluciones: en el doble programa contemporáneo de la próxima temporada nos hemos involucrado cuatro teatros para sacarlo adelante, más no se puede abaratar más el coste de la producción.
Filosofía: Me gustaría ofrecer, dentro de lo posible, variedad, que quepa un repertorio conocido (La flauta mágica, Carmen), lo que espera el aficionado, pero también otro rmenos habitual (Don Pasquale y obras del XX), así como dar a conocer zarzuelas no demasiado oídas y para familias, para niños y jóvenes, como intentamos en Cádiz pero sin la repercusión que esperaba. Otra de mis prioridades es explotar la valiosa cantera de cantantes españoles, muchos de los cuales desarrollan su carrera fuera y apenas se les oye aquí. En esta primera temporada, el 95% de los solistas han sido nacionales. Y siempre que he podido ha habido en el elenco un representante de Málaga o de Andalucía, porque eso es lo que hace escuela: Carlos Álvarez habría sido Carlos Álvarez porque es un grandísimo cantante pero si te preocupas de descubrir a gente que podría ser otro Carlos Álvarez igual lo encuentras.
Colomer, titular de la OFM: Con el nombramiento de un director español ganamos todos, porque es un reconocimiento a la labor que estamos haciendo en nuestro país: somos muchos los directores españoles que estamos esperando un reconocimiento no porque seamos mejores o peores sino porque pagamos nuestros impuestos aquí y esperamos que revierta también en nosotros. A veces se elige a un maestro extranjero simplemente porque se cree que al ser extranjero ya es bueno y se ha visto que no siempre resulta una decisión exitosa.
Próxima temporada: Sigue el mismo criterio que la primera temporada, combinar lo conocido con lo nuevo, sin perder la calidad. Cosi fan tutte es una de las óperas mozartianas quizás menos apreciada por la inmensa mayoría, quizás por que es la más difícil, la más profunda y psicológica, pero a mí siempre me ha gustado especialmente. Además, traer a Mozartsiempre es una buena noticia. El doble programa formado por El secreto de Susana y La Voz Humana, obras del siglo XX, es un paso al frente pero delicado, suave; no nos estamos metiendo en Wozzeck, lo que sería algo impensable. La inclusión de Jenufa en la pasada temporada sorprendió a la mayor parte del público, pero al final no fue tanto el shock y gustó finalmente. Para concluir, La Marsellesa es una zarzuela muy interesante, un precedente claro de Andrea Chenier.

